Decidimos subir Anboto por Zabalandi para evitar la subida normal, por el lapiaz del hayedo, encima de Pagazelai. Hay un paso de roca caliza muy desgastado por el uso que suele resultar resbaladizo. Pero en la cima, unos montañeros nos dijeron que estaba seco, por lo que volvimos por allí.
Aunque, desde el collado de Zabalandi, la subida tiene un aspecto imponente y, de hecho, remonta 450 metros de desnivel, no tiene más dificultad que la del esfuerzo y la de la orientación. Es fácil liarse con las trazas de senda en las pedreras, lo que provoca pérdidas de tiempo y aumenta el esfuerzo a realizar.
Dejamos el coche en el santuario de San Antonio (720 m), en Urkiola. Iniciamos la ruta por la pista cementada que se dirige al este y asciende por una pendiente notable. Cuando se suaviza la inclinación, la pista (primero sureste y luego este) recorre las laderas de Urkiolagirre hasta llegar al collado de Asuntze (880 m), cerca de la fuente de Pol Pol.
En el collado se cruzan varias pistas. Se coge la que sube hacia el sureste, pasa al lado deL refugio de Asuntze y desemboca en Pagazelai (997 m). Desde aquí se puede llegar directamente a la cima por una senda que sale a la izquierda, se adentra en el hayedo y sube por el lapiaz. Pero nuestra idea era alcanzar la cima por el collado de Zabalandi. Continuamos manteniendo la orientación sureste para bajar hasta el collado de Zabalandi (880 m), que separa Ipizte de Anboto.
Desde el collado encaramos la impresionante cara sur de Anboto, siguiendo las sendas, las trazas de camino en las pedreras y algunas marcas rojas y blancas muy borrosas. El esfuerzo es grande, por lo se recomienda dosificar y beber agua. La piedra caliza, con sol, absorbe la humedad y aumenta la sensación de sequedad. El buzón con el hacha nos indica que estamos en la cima. Anboto (1331 m).
Las vistas son muy amplias: al oeste se abre el cordal que va de Alluitz hasta Anboto, tambiém se contemplen Untxillaitz, Mugarra, Leungane, Errialtabaso, Lekanda y Gorbea; al este se pueden ver Aratz, Aizkorri, San Donato/Beriain, Txindoki y el Pirineo navarro; al sur Ipizte, Orisol, Oketa y el valle de Otxandio; y al norte las localidades de Durango, Abadino, Apatamonasterio, Elorrio y el valle de Arrazola.
Volvimos por la ruta normal. Descendimos mirando al oeste, con el cordal Alluitz-Anboto de frente. En seguida la orientación cambia a suroeste para bajar hacia el lapiaz y el hayedo. No tiene dificultad. Casi al principio hay unas rocas muy desgastadas, pero estaban secas y no presentaron ningún problema. Así, llegamos a Pagazelai y, desde aquí, repetimos el camino de ida.
DISTANCIA: 13,5 KM
DESNIVEL POSITIVO: 850 M





















































