PUNTA ESCARRA DESDE CANFRANC.




La idea general es remontar el valle de IP hasta el embalse y luego por la izquierda continuar ascendiendo hasta situarnos en la base de Punta Escarra cuya cima alcanzamos con una trepada fácil y entretenida.




Dejamos el coche en un parking situado en el centro de Canfranc pueblo. Nos dirigimos al puente de los peregrinos (1056 m), sobre el rio Aragón, que se encuentra en la salida norte del pueblo. Los primeros metros, con dirección norte, avanzamos paralelos al rio hasta pasar por debajo de las vías del tren entrando ya en el bosque de pino y boj. El camino se empina y gira hacia el este mientras dibuja unos marcados zig-zags con los que rápidamente ganamos altura y nos introdujimos en el Valle de IP. Todo este tramo está señalizado por rayas verdes y amarillas de P.R. Salimos a la parte alta del bosque, el camino se suaviza y llegamos a un pequeño refugio situado en la cota de 1840m. Continuamos hacia el este y en poco tiempo, algo antes de llegar al embalse y a la derecha de la marcha, llegamos al refugio abierto de IP, equipado con mesas metálicas y colchonetas para 20 personas. En los alrededores del embalse de IP (2100 m) las instalaciones ruinosas están desperdigadas por doquier. Sin embargo el Circo de IP y sus cimas le dan el aire de alta montaña que merece la zona, Pala de Alcañiz, Hombre de Punta Escarra, Pala de Ip, Collarada.


Nosotros nos acercamos al embalse para sacar unas fotos, pero no hace falta. El camino avanza por la izquierda del embalse con dirección noreste. Va ganando altura por la vaguada que se dirige al collado del corredor norte de Punta Escarra (2575 m) presidido por un gendarme medio derruido. Este tramo atraviesa un caos de piedras que viene de las paredes del Hombro y Punta Escarra y que se recorre por su izquierda siguiendo una senda no muy visible y las indicaciones de los hitos. Desde el collado del corredor sólo tenemos que acercarnos a la base del diente que dibuja la silueta de Punta Escarra.



A partir de aquí, el acceso a la cima supone una trepada con pasos de entre I y II grados de dificultad. Desde la base hay dos opciones : A) La opción que realizamos. La senda que viene del collado nos dejó debajo de una chimenea que superamos por su lado derecho. Tiene anclaje para rapel y varios autores de montaña la sitúan entre I y II-. Seguimos a la izquierda por una repisa para encontrarnos con otra chimenea más sencilla y salir a la cara norte. Seguimos por terreno muy descompuesto y trepamos una diagonal con lajas I+ cerca de la cima (2753 m). Hay varios puntos con anclajes para rápeles, pero creo que están pensados para el invierno con un aumento considerable de la dificultad. B) Una vez en la base del triángulo, justo debajo de la chimenea anterior, avanzamos unos metros hacia el norte, izquierda, por una repisa con piedras descompuestas hasta colocarnos en la cresta, encima del collado del corredor norte y frente al gendarme. Nos quedan unas trepadas por un terreno descompuesto encontrándonos con la ruta A hasta la cima. En cualquier caso, queremos resaltar que aunque se trate de una trepada divertida hay que extremar las precauciones porque el terreno está muy descompuesto.


El panorama es de los más espléndidos del Pirineo. Hacia el sur y suroeste Collarada, Collaradeta , El Fraile, La Punta Nevera, Pala de Alcañiz, Punta de Águila, Campanales de IP, Hombro de Punta Escarra; hacia el oeste Lecherines y Aspe; hacia el noroeste Pala de IP; hacia el norte en la lejanía, Perdido, Vignemal, Infiernos, Balaitus, Midi; hacia el noreste la sierra de Partacua con Peña Telera.
Volvimos por el mismo camino, pero es posible recorrer la otra vertiente del barranco de IP. Esta opción parte del refugio y sigue el ramal que lleva a una cabaña de pastores en servicio. Aquí se cruza entre rocas el cauce del torrente (casi seco en verano), siguiendo los hitos, con ligeros altibajos, por el borde izquierdo del barranco. caminando (oeste) por las praderas de La Besera hasta que el sendero se sumerge en el bosque, se confluye con el otro itinerario cerca del puente de los Peregrinos.





MESOLA DESDE LIZARA



Salimos del refugio de Lizara (1520m) con dirección E, atravesamos el LLano de Lizara (1507 m), alcanzamos el refugio de la Cueva (1580m). Continuamos, teniendo a nuestra derecha el barranco de Articuso, hasta el collado del Bozo (2000m). Hasta aquí hemos seguido las marcas blancas y rojas de la GR por una senda muy marcada.


El collado esta flanqueado por el macizo de Bernera a la izquierda y la sierra de la Estiva a la derecha. Esta sierra hace de divisoria de aguas entre Aisa y Aragues del Puerto. Mesola es su punto culminante.


Desde el collado del Bozo, dirección S, damos los primeros pasos trepando hasta encaramarnos en el cordal completamente de hierba. Primero subimos la Punta del Collado del Bozo (2088m) y sin perder la dirección vamos ascendiendo consecutivamente la Punta de Napazal (2117 m), Petrito (2118m) y por fin Mesola (2160m). Las vistas desde el cordal son inmejorables La Llana del Bozo, La Llana de la garganta y Aspe tres torres gigantes que gobiernan sus alrededores.




Volvimos por el mismo cordal pero antes de llegar de nuevo a la Punta del Collado del Bozo nos desviamos a la izquierda para bajar por la larga ladera hasta el barranco de Articuso y enlazar con la primera parte del camino de subida.
























ASPE DESDE AISA




Desde Aisa cogimos la carretera que se dirige al puerto de Jasa.  A un kilometro y medio del pueblo, más o menos,  nos desviamos a la derecha para recorrer una pista asfaltada que se mete hasta el fondo del valle muy cerca de Riguelo. Aparcamos el coche junto a una valla metálica que impide continuar con vehículos. El olor a boj era dominante. Iniciamos la marcha NE (1480 m) por la pista cementada, al principio, que pronto alcanza las planas de Saleras y de Napazal . 


Estas planicies herbosas están recorridas por los arroyos de Estarrón e Iguer y flanqueadas por las moles de La Llana del Bozo, La Llana de la Garganta, Aspe y Lecherines a la derecha y el cordal de Mesola a la izquierda. El conjunto dibuja una de las imágenes más espectaculares que he visto en Pirineos.



En pocos metros llegamos a la altura del refugio de Saleras. Seguimos N adentrándonos un poco en la plana de Saleras y atravesamos el arroyo Iger.  Comenzamos a ascender por laderas herbosas sin perder la orientación hasta llegar a una bifurcación (1900 m). A la izquierda el camino nos hubiera llevado  a La Llana del Bozo y a la derecha hacia el Aspe, nuestra ruta. Rápidamente llegamos a una escotadura entre las rocas conocida como El Embudo (1920 m.). 


Continuamos subiendo SE para cambiar a NE poco después y dirigirnos al paso de Las Llanas (2200 m.)que nos dará entrada  a un kars bien marcado con hitos.  Mantenemos NE hasta salir a una zona despejada y con abundante nieve. 



Ahora E alcanzamos  la brecha de Aspe que separa la La Llana de la Garganta del Aspe. El Aspe es el monte de la derecha. Sin perder la orientación continuamos por la empinadas laderas nevadas que nos llevaran a la antecima y al collado donde desemboca el tubo de Aspe, empinadísima canal que representa una vía más difícil a la cima (P.D.). Sólo quedaban unos metros entre piedras y la cima. Todo el Pirineo central delante nuestro, Midi, Vignemal, Balaitus, Frondiellas, Palax, Perdido; a la derecha Collarada y Telera;  a la espalda el Pirineo occidental; en la cima un grupo de hernanitarras que nos invitaron a un trago de vino.
Volvimos por donde venimos.




LA PICA DEL JIERRU




Partimos del Jito de Escarandi (1320 m) por la amplia pista que conduce hasta el Caseton de Andara, dirección más o menos Sur.


En esta zona hubo mucha actividad minera, explotaciones de Blenda y Calamita, desde mediados del siglo XIX hasta los años 40 del siglo XX. Restos de aquellos trabajos son la numerosas cavidades mineras, la vagoneta de carga de mineral frente al Casetón de Andara y la tupida red de pistas y caminos que sirvieron para trasportar el mineral.


Desde el Casetón ascendemos, primero sureste y luego suroeste, por pistas y sendas muy marcadas, hasta colocarnos debajo del Castillo del Grajal. Subimos en mayo, con lo cual muchos tramos del recorrido estaban tapados por neveros y en una ocasión tuvimos que usar los crampones. Manteniendo la orientación Suroeste entramos en el cordal por donde alcanzamos el Grajal de Abajo (2248 m)y un poco más adelante el Grajal de Arriba (2340 m). No hay ninguna dificultad, quizás no perder la atención descendiendo del Grajal de Abajo hacia el Grajal de Arriba para no topar con el precipicio.


Seguimos SO. Ya sólo nos queda descender el Grajal de Arriba y subir la ultima cuesta del cordal hasta la cima de la Pica del Jierru (2420 m). Durante todo el recorrido hemos podido fotografiar, mirando hacia occidente, el macizo central y, mirando hacia oriente, los montes más orientales de Andara: Samelar, Macondiu, Sagrado Corazón, La Junciana. Desde la cima, además de estos, mirando hacia el sur, tenemos impresionantes, La Silla del Caballo Cimero y La Morra de Lechugales que será nuestro siguiente objetivo por estos lugares.


Volvimos por el mismo recorrido con dos salvedades. Al pasar El Grajal de Abajo nos dirigimos al ESE para subir la loma de La Rasa de la Inagotable (2280 m). Después de la cima recuperamos el camino. Una vez de vuelta en el Casetón de Andara, en lugar de continuar por la pista hasta el jito de Escarandi, descendimos el último tramo por el arroyo de Valdediezma, a la derecha de la pista según bajamos, hasta la majada Jazuca. Desde la majada volvimos a conectar con la pista para recorrer los últimos metros hasta los coches.






PEÑA ESPATA O A RALLA Y CORDAL DE BACÚN






Este recorrido supuso la segunda parte de un fin de semana en torno a la Colladareta. Después de pasar la noche del sábado en el refugio del Cubilar de Espata nos dispusimos a recorrer las cimas de Peña Espata o A Ralla y el cordal de Bacún con sus dos cimas, Bacún norte y Bacún sur, para bajar después por la selva de Vilanua al pueblo.


Salimos del refugio del Cubilar de Espata (1680 m) hacia Peña Espata . Con dirección Sureste atravesamos el arroyo de Bozuelo y remontamos las empinadas cuestas que nos condujeron hasta el collado que separa Espata de Bacún norte. Encontramos algo de nieve pero sin problemas. Una vez en el collado giramos a la izquierda, Noreste, para remontar las lomas finales de Espata. Luego, con dirección Este, recorrimos la cresta rocosa hasta alcanzar la cima (2.200 m). Las figuras de Collarada y Collaradeta inundan el paisaje.


Volvimos al collado, cogimos Sur y algo Oeste y subimos la loma pedregosa y herbosa de Bacún Norte (2.190 m). Desde aquí con rumbo Suroeste recorrimos el largo cordal herboso que nos condujo hasta Bacún sur (2.115 m).


Para descender hacia Vilanua cambiamos de rumbo. Durante unos 300 metros nos dirigimos al Noroeste para enlazar con el cordal que baja atravesando el bosque de pinos. Una vez en el bosque una clarísima senda, Suroeste primero y luego oeste, nos ayudó a descender hasta que encontramos una pista que marca un zig-zag muy cerrado. Continuamos por la pista unos metros hasta que unos troncos cortarón el paso, pero a la izquierda los hitos indicaban la continuación del camino. Salimos del bosque, recorrimos unas campas, ya en la parte baja del recorrido, y dirigiéndonos al norte llegamos a la estación de Vilanua. En pocos minuto en el pueblo. En total tardamos unas 5 horas.




COLLADARETA DESDE VILANUA




 Desde Vilanua subimos Collaradeta por su vertiente oeste y  descendimos por la este. Pasamos noche en Cubilar de Espata y al día siguiente regresamos a Vilanua por el cordal de Bacún. En esta  comunicación describo el recorrido del primer día "Collaradeta". Punta A Ralla o Espata y cordal de Bacún en la siguiente.


Un largo recorrido con 1760 metros de desnivel.
Comenzamos la marcha en Vilanua (960 m). Nos dirigimos (Norte) hacia el albergue juvenil “Santa Maria del Pilar” donde cambiamos de rumbo hacia el este, y comenzamos a ascencer por una carretera asfaltada. A unos 700 m encontramos señalada la ruta de “La fuente del Paco” que tomamos. Se trata de una senda que atraviesa el bosque umbrío de abetos y pinos rojos, muy bien marcada con señales verdes y amarillas. Primero nos dirige hacia el sur y luego, definitivamente, hacia el noreste para llegar a la fuente del Paco, un lugar para tomar un trago de agua y llenar la cantimplora. Más adelante, sin perder la orientación, por senda señalizada con hitos y marcas, alcanzamos el refugio del Cubilar de Espata (1680 m) con una magnífica fuente y abrevadero. Aquí descansamos durante un rato largo, porque subimos cargados con sacos, esterillas y comida para la cena ya que nuestra pretensión era pasar la noche en el refugio, y así fue.


Una vez descargadas las mochilas de lo que era prescindible para alcanzar la cima continuamos subiendo. Desde el refugio nos dirigimos hacia el noroeste, unos 500 metros, por senda trazada y marcada con hitos. Después viramos al norte para remontar un tramo muy empinado, la muralla, que poco a poco va suavizándose. Luego, en terreno pedregoso, con rumbo noreste, continuamos por el paso de Abete hasta colocarnos debajo de la cara sureste de Collarada y la cara noroeste de la Collaradeta. Algo más arriba, a la izquierda, teníamos el collado de IP (2565 m) que separa la Collarada del Fraile, pero continuamos subiendo (Este) para acercarnos al collado (2673 m) que separa Fraile de Colladareta. Antes de alcanzarlo torcimos a la derecha y en unos minutos alcanzamos la loma de la cara norte de la Colladareta. Ahora con dirección sur y en menos de nada, pisamos la cima (2729 m). Tardamos 6 horas de ascensión desde Vilanua, sin contar el tiempo que paramos en el refugio. Sólo encontramos nieve abundante en el tramo final, a partir de la cota de 2300 m, más o menos.


Las imágenes del Collarada, Collaradeta y alrededores, en todo el recorrido, fueron soberbias, pero la sorpresa estaba en la cima. El pirineo sin más: al fondo Partacua, Cilindro de Marmoré, Soum de Ramond, Perdido, Macizo de Vignemale, Garmo Negro, Infiernos, Gran Facha, Balaitus, Frondiellas y Palas, y en primer plano La Pala de Alcañiz, La Pala de IP y Peña Escarra


Si para subir recorrimos los barrancos de la izquierda de Colladareta vista desde el refugio del Cubilar de Espata, para bajar descendimos los barrancos de la derecha, de esta forma completamos una ruta circular. Volvimos hasta el collado entre El Fraile y Colladareta. Nos orientamos hacia Peña Nebera (Este). Descendimos hasta colocarnos encima de una palas nevadas, muy inclinadas, que miran al sur y algo al oeste, hacia el Cubilar de Marañan. En este lado la nieve era más abundante. Encaramos el descenso con sumo cuidado y crampones por la inclinación de las rampas y por un hielo poco fiable debajo de la nieve. La impresionante cara norte de Collaradeta presidió el descenso. Llegamos a una zona con aspecto kárstico y laberíntico donde tuvimos que desplazarnos a la derecha hasta encontrar el arroyo que baja del Cubilar de los Buelles donde encontramos hitos. Continuamos para desembocar en el barranco de Vilanua o Bozuelo, al lado de unas cabañas derruidas. Este barranco baja desde el collado Marañan, debajo de Punta Espata. Sólo nos quedaba seguir su curso (Oeste), unos 800 metros, para llegar al refugio del Cubilar de Espata.
 Algún descerebrado durmió a la intemperie en sacos y fundas vivac, para ver la noche estrellada, y amaneció envuelto en escarcha. Pero como decía aquel “la sarna con gusto no pica” y hay paisajes que no se ven todos los días.
Al día siguiente volvimos a Vilanua por el cordal de Bacún después de subir Punta A Ralla o Espata.


 
 

POR EL BARRANCO DE GAMUETA


Salimos de la fuente de los clérigos (1296m), antes de llegar al refugio de Linza. Tomamos dirección E para internarnos en el barranco de Gamueta. Recorrimos las amplias campas y fuimos ganado altura poco a poco, según nos acercabamos al hayedo que nos dió entrada a la parte más angosta del barranco. Desde el hayedo  divisamos el Chinebral de Gamueta y un poco más a la derecha Los Mallos de la Gorreta, Ansotiello y el collado que les separa. Seguimos, SE,  y alcanzamos la cota de 1660m a la altura del refugio de Gamueta, una cabaña pastoril. Descendimos unos metros y entramos en una planicie muy llamativa.


De nuevo con dirección E y un poco N nos acercamos a los pies de los Mallos de la Gorreta. Ya la nieve dominaba el paisaje, estabamos a 1900 m, y tuvimos que ponernos los crampones. A nuestra derecha se levantaban los muros de Ansotiello y Mallos de la Gorreta y por la izquierda descendían las laderas de Chinebral, la Foya y Gorreta Norte. Enfrente teníamos el collado de Gamueta que separa la Gorreta de los Gabachos (derecha) de la Gorreta Norte (izquierda).  


A pesar de que el tiempo no acompañaba decidimos avanzar un rato más. Cogimos la canal del collado por su lado izquierdo remontando las palas nevadas que suben a la Gorreta norte. No sin algún apuro, provocado por la nieve dura y la verticalidad de la ladera, alcanzamos la cota de 2220 m y decidimos volver. Nos faltaron unos pocos metros para alcanzar la cima de la Gorreta norte, pero se nos echaba la tarde encima y el tiempo se torcía.
Si descontamos el tramo final de ascenso al collado, el recorrido se puede considerar una buena ruta de senderismo para cualquier época del año.