MONTE PERDIDO DESDE LA PRADERA DE ORDESA, POR GORIZ Y LA ESCUPIDERA. RUTA EN PRIMAVERA (2026) CON NIEVE (TRES JORNADAS)

 

EUSKERA

Subir a Monte Perdido desde la pradera de Ordesa por la ruta normal, pasando por el Ibón Helado y la Escupidera, no es una idea original. Quizá sea el itinerario más frecuentado para ascender a un tresmil del Pirineo. En lo que a mí respecta, contando esta última ocasión, lo he ascendido cuatro veces.

Mi interés en esta cuarta ascensión residía en alcanzar la cima en condiciones de nieve, aunque no plenamente invernales. Quiero decir que, en primavera, especialmente después de un invierno muy nivoso, las zonas altas de la montaña aún conservan buena parte de la nieve caída. Sin embargo, la dureza del invierno, el frío y el hielo no suelen ser tan intensos, aunque siempre pueden aparecer.

Mis compañeros y yo no nos equivocamos. Encontramos nieve a partir de la cota de 2.600 metros, aunque estaba algo transformada. La famosa Escupidera, escenario de varios accidentes mortales, conservaba abundante nieve, pero se encontraba en buenas condiciones para progresar. Con una huella ya abierta y muy bien trazada, además de con la prudencia siempre necesaria, conseguimos alcanzar la cima sin sobresaltos.

Tardamos tres días en completar el recorrido: el primero subimos desde la pradera hasta el refugio de Góriz; el segundo alcanzamos la cima y pernoctamos nuevamente en Góriz; y el tercero descendimos de vuelta a la pradera.

La luz y el agua fueron protagonistas destacadas de la excursión. En primavera, con el deshielo, el río Arazas lleva agua en abundancia, precipitándose en cascadas y saltos espectaculares. Espero que las fotografías y los vídeos que comparto en el blog den buena cuenta de ello, para disfrute de quienes deseen contemplarlos. Por otra parte, la luz de la tarde y la de la mañana sobre el valle de Ordesa regalan estampas que se graban en la retina y, con el paso del tiempo, en la memoria, constituyendo esa nebulosa que forma la nostalgia, la añoranza de momentos pasados.

Primer día: Partimos de la pradera de Ordesa (1.320 m) en dirección este (E) por el camino, perfectamente señalizado, hacia la Cola de Caballo y las Gradas de Soaso. Avanzamos paralelos al río Arazas, recorriendo el bosque de pinos y hayas y acercándonos a los distintos miradores para contemplar los saltos de agua que provoca el descenso del río. En unas dos horas llegamos a las Gradas de Soaso (1.700 m) (NE) y, una hora después, entramos en el circo de Soaso, donde fotografiamos la famosa cascada de la Cola de Caballo (1.800 m).

Continuamos por la derecha (E) de la cascada para superar las clavijas y cadenas de Soaso. Este paso nos permitió situarnos en la parte alta del circo (1.920 m) y tomar la senda (N) que conduce al refugio de Góriz (2.190 m).

En total, recorrimos unos 13 kilómetros y acumulamos aproximadamente 959 metros de desnivel positivo. Tardamos 4 horas y 30 minutos, incluyendo una parada de media hora para reponer fuerzas.

Segundo día: Ascendimos a Monte Perdido. Desde el refugio de Góriz (2.190 m) nos encaminamos hacia el noreste para superar la muralla inicial y situarnos en la cota de 2.350 metros. Aquí, el terreno pierde inclinación y una senda bien definida nos dirige hacia el norte. Alcanzamos un gran hito (2.500 m) que señala una bifurcación: de frente continúa la ruta normal y, a la derecha, comienza la ruta de las Escaleras.

Más adelante, entramos en la Ciudad de Piedra, un laberinto de grandes bloques donde comenzaba la nieve (2.650 m). Nos colocamos los crampones y continuamos hasta el Ibón Helado. El paso de la cadena estaba cubierto por la nieve, aunque cuando lo atravesamos comenzaba a formarse una pequeña rimaya. El Cilindro de Marboré presidía toda la ascensión, aunque solo podíamos verlo a intervalos, ya que las nubes y la niebla ocultaban las vistas. Al llegar al Ibón Helado (2.980 m), prácticamente no veíamos nada a nuestro alrededor.

A la derecha del ibón (SE) se eleva la pala final de Monte Perdido. En verano se asciende por el resalte lateral derecho, pero en primavera, con abundante nieve, resulta más cómodo progresar por el fondo de la vaguada. Fuimos ganando altura siguiendo una huella muy bien marcada hasta alcanzar la zona más expuesta de la Escupidera (3.200 m). Unos metros más arriba llegamos al collado previo a la cima, conocido como el Hombro de Monte Perdido (3.300 m). Continuando por la derecha, según el sentido de la marcha, coronamos la cima de Monte Perdido (3.355 m), que estaba cubierta por un gran montículo de nieve. Solo sobresalía la placa del hito geodésico.


Regresamos por el mismo itinerario, pero el tiempo mejoró, permitiéndonos contemplar con claridad el entorno. Lo que una hora antes eran nubes y niebla se transformó en la grandiosidad pétrea del Cilindro de Marboré, el azul del Ibón Helado, el Cuello del Cilindro y la imponente verticalidad de la pala final de Monte Perdido. Más abajo, Punta Tobacor y el valle de Ordesa nos brindaron magníficas oportunidades fotográficas. Para finalizar la jornada, cuando nos aproximábamos al refugio y mirábamos hacia el oeste, pudimos contemplar las cimas nevadas del Tallón, el Casco y la Torre de Marboré.




En esta jornada recorrimos aproximadamente 9 kilómetros y superamos unos 1.160 metros de desnivel positivo. Alcanzar la cima nos llevó unas cuatro horas, mientras que completar toda la ruta supuso unas 7 horas y 30 minutos.

Tercer día: Para concluir nuestra aventura, solo nos quedaba regresar al aparcamiento de la pradera. Lo hicimos por el mismo camino, con una excepción: en lugar de destrepar las cadenas de Soaso, tomamos el Camino de Mulas. Cuando llegamos al desvío hacia las cadenas, continuamos recto (S) hasta encontrar una senda que desciende por el circo de Soaso mediante un zig-zag


La luz de la mañana nos regaló un paisaje único que aprovechamos para fotografiar. Una de las imágenes capta el circo de Soaso con las moles de Monte Perdido y el Pico Añisclo rozando el cielo.

Durante el resto del recorrido pudimos contemplar algunos de los espectaculares saltos de agua en los que apenas nos habíamos detenido durante la subida.

En este último tramo caminamos entre 14 y 15 kilómetros, alguno más que en la ascensión, ya que el Camino de Mulas resulta ligeramente más largo.




DATOS

DISTANCIA: 33,81 KM

DESNIVEL POSITIVO: 2171M

TRACK PARA GPS

FOTOS DE LA MARCHA













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