LA GRAN FACHA DESDE RESPOMUSO.




La Tarde anterior llegamos al pantano de La Sarra, en Sallent de Gallego, y subimos al refugio de Respomuso. En este enlace se describe dicho tramo.


Partimos del refugio de Respomuso (2140 m). Por detrás del refugio subimos unos pocos metros por el barranco de Respomuso hasta enlazar con la Hrp ( Haute Randonée Pyrenéenne) en el tramo que discurre desde el refugio Respomuso hasta el refugio de Wallon. Se trata de una senda muy bien marcada y señalizada que se dirige hacia el este.


En seguida dejamos atrás el pantano de Respomuso. Desde el camino, mirando al valle, podemos ver el refugio de Alfonso XIII, pequeña construcción de piedra, y el ibón de las ranas. Más adelante llegamos al embalse de Campoplano (2160 m), más pequeño que el de Respomuso, pero situado en una gran explanada flanqueada por tres picos: Pico de la Peyre enfrente (Este); Pico de Campoplano a la derecha (Sur) y Pico cristal o Gabizo a la izquierda (Norte). Desde el embalse podemos divisar ya al Gran Facha a la derecha del Pico Peyre.


Un arroyo baja desde los lagos de la Facha y desemboca en el embalse. Tenemos que seguir su curso que se abre paso por los barrancos formados entre el Pico Peyre, el Pico Campoplano y las estribaciones del Gran Facha.

Desde el embalse cogemos la senda que le recorre por su lado derecho, según el sentido de la marcha. Una aclaración: hay dos sendas, una va por fuera del muro de la presa y la otra por dentro, aprovechando que el agua no llega a la pared. Nosotros escogimos este último. Al pasar el embalse encontramos un poste indicador que señala la dirección hacia La Facha y nos obliga a atravesar el arroyo. Ahora sólo nos queda seguir su curso alto por el barranco de Campoplano.


Siguiendo la senda y los hitos subimos hasta los lagos de La Facha (2520 m) y sin perder la orientación y con un poco más de esfuerzo alcanzamos el Collado de la Facha (2664 m). Al sur del collado se levanta la gran mole de La Facha, nuestra cima, al norte el Pico Aragón y el Petit Facha cierran el paso y hacia el este continúa la Hrp descendiendo hacia el refugio Wallon.
Desde Respomuso hasta el collado De La Facha la orientación es, más o menos, la misma ESE.


Ahora nos dirigimos S por la empinadísima arista norte de La Gran Facha. Son 300 metros de desnivel que se suben de golpe por un terreno escarpado y formado por roca muy descompuesta con riesgo de caída de piedras, recomiendo casco. Técnicamente no es difícil. Hay algún paso un poco expuesto, pero que fijándonos bien se puede evitar. No hay un único itinerario, los hitos señalan varias posibilidades a escoger la que más nos convenga. Casi al final, en la cota de 2960 m, la arista tuerce hacia SE, formando un roquedo final que exige trepar un poco pero sin dificultad. Ya estamos en la cima (3005 m).


Otro magnífico mirador del pirineo central: hacia el sur Vignemale y los Infiernos; hacia el norte Frondellas y Balaitus; al oeste Midi d´Ossau, Arriel, Anayet y, más o menos, al suroeste Collarada, Pala de Ip, Aspe y Llana de la Garganta.
Volvimos por el mismo camino.


Nota.- Por razones que desconozco no funcionó mi GPS así que no pude grabar el track de la marcha. Pero adjunto al texto un enlace con otro track de wikiloc que traza un recorrido muy parecido.





DATOS
DISTANCIA: 13,65 K,
DESNIVEL: 1157 M




BALAITUS POR LA BRECHA LATOUR Y DESCENSO POR LA GRAN DIAGONAL.




Ascendimos a Balaitus por la brecha de Latour (cara SE) y bajamos por la gran diagonal (Cara O). Realizamos la ruta en dos días. Llegamos por la tarde al pantano de La Sarra y subimos al refugio de Respomuso. Al día siguiente fuimos a la cima. Aunque, se puede hacer todo el recorrido de un tirón, con ganas.
 

Aparcamos en pantano de La Sarra (1460 m). Iniciamos la marcha (N), poco después superamos el pantano y pasamos al otro lado del arroyo Aguas Limpias por el puente. Ahí mismo encontramos el primer indicador hacia el refugio de Respomuso, nuestro primer objetivo. La pista va ganado altura por el barranco del arroyo Aguas Limpias. En el camino se pueden contemplar varias cascadas de los arroyos que desembocan en Aguas Limpias y una vista magnífica del Pico Arriel. Todo el trayecto hasta el refugio coincide con la GR11. Más o menos en la cota de 1600 m el barranco se estrecha formando la Garganta de Aguas Limpias también conocida como el paso del Oso. En invierno y primavera suele haber neveros helados en este punto. A partir de aquí la pista va cogiendo dirección E mientras continua ascendiendo. Pasamos al lado del desvío hacia los lagos de Arriel que queda a nuestra izquierda y en poco tiempo contemplamos la pared del pantano de Respomuso y los picos de El Gran Facha, Campoplano y Llena Cantal. En media hora estábamos en el refugio de Respomuso (2140 m).
 
 
Al día siguiente, con dirección norte, cogimos la senda que sube el barranco de Respomuso detrás del refugio. Cerca de la fuente, una indicación señala la dirección a Balaitus. Avanzamos siguiendo la senda y los hitos. Los primeros metros fuimos pegados al arroyo de Respomuso, pero en seguida nos separamos dejandole a nuestra derecha. Si hubiéramos continuado pegados al arroyo hubiéramos remontado el barranco de Respomuso y llegado a los ibones Sclousere y Vuelta Barrada y de ahí a la brecha. Pero escogimos el itinerario que recorre la base de las paredes de Frondellas, a nuestro entender más lógico porque dosifica mejor el desnivel. Poco a poco ganábamos altura mientras contemplábamos al este y al norte (derecha) las crestas del Diablo y de Costerillou. Por nuestra izquierda, primero bajaban las paredes de la arista Bondidier que viene de los Picos de las Frondellas y más adelante las paredes de la Frondella norte y de la Aguja Cadier. Más o menos en la cota de 2840 m nos colocamos debajo de la brecha Latour, formada entre la Aguja Cadier y el pitón Latour. Algunos neveros en los alrededores de la brecha subían hasta sus pies pero sin entrar en ella. Nuestra ruta iba por encima pero a unos metros de la brecha tuvimos que retroceder un poco y bajar a los neveros porque un mal paso dificultaba el acceso por encima de la rimaya.


Una vez en la brecha, muy descompuesta y con caída de piedras (uso de casco) porque estábamos varios grupos subiendo, afrontamos la trepada de dos resaltes (II+) equipados con cuerdas para facilitar su paso. Unos metros más arriba del último resalte, y antes de llegar al final de la brecha donde destaca una gran piedra empotrada, aparecen unas barras-clavos a la derecha (II/III). No cogimos los primeros clavos sino los situados un poco más arriba siendo su acceso más sencillo (ver foto) porque los primeros quedan un poco altos, teniendo que trepar por una pared pulida para alcanzarlos. Superados los clavos nos queda una trepada (II) para llegar a la parte alta del pitón Latour (2960 m).  Ya vemos la cima. Para alcanzarla nos dirigimos, primero N y luego NO, siguiendo senda e hitos. Por fin estamos en la gran loma con el trípode que marca la cima de Balaitus (3146 m).
Balaitus situado en el corazón del pirineo central nos ofrece una panorámica completa sobre esta zona: Midi d´Ossau, Sierra de Partacua, Collarada, Pala de IP, Frondellas, Gran Facha, Vignemale, Infiernos, Garmo Negro etc.
 
 
El descenso lo hicimos por la gran diagonal con el fin de realizar una ruta circular y de paso disfrutar de los paisajes de las dos vertientes.
Unos metros detrás del trípode de la cima (NE) se ve un gran hito que marca el inicio del descenso por la Gran diagonal. Seguimos la senda y los hitos con mucha atención. Todo este tramo es fácil (I/I+) pero no está exento de peligros, sobre todo el peligro de perderse y meterse en una situación difícil. En un principio se dibuja un zigzag y a la altura de la brecha de Isards la senda toma, ya de forma decidida, dirección Oeste. Se trata de una cornisa que recorre transversalmente la cara oeste de Balaitus, La Gran Diagonal propiamente dicha, y baja hasta el Abrigo de Michaud, un pequeño refugio construido aprovechando un abrigo de la pared. En todo el descenso pudimos admirar la belleza del paisaje netamente pirenaico: Midi, Palas, Arriel e Ibones Chelau y de Arriel.
 
 
Continuamos bajando (O) hasta el Ibón Chelau de aguas color turquesa. Desde aquí a los ibones de Arriel, Alto y Bajo, sin perder la senda. Recorremos los ibones por su margen izquierdo hasta llegar al barranco de Arriel. Entonces el camino se bifurca. Un ramal sigue la GR11 y se dirige al refugio de Respomuso rodeando las Frondellas y otro desciende el barranco de Arriel (Primero SO y luego S) hasta llegar a la pista que sube desde el pantano de La Sarra al refugio de Respomuso. Nosotros tomamos este último ramal para volver al coche que dejamos en La Sarra.
 
DATOS 
DISTANCIA:23,5 KM
DESNIVEL: 1750 M.
 
 

 









VIGNEMALE POR EL VALLE DE OSSOUE






Subimos al Vignemale por el Valle de Ossoue. Desde Gavarnie cogimos la carretera que sube al puerto de Bujaruelo (D 923). Al de medio kilometro, más o menos, en una curva muy cerrada un indicador señala la dirección de Barrage D´Ossoue y una pista sale a la derecha (O) para entrar en el valle de Ossoue. Los primeros metros están asfaltados pero pronto aparece un suelo desnudo y menos uniforme, aunque transitable. Llegamos a Cabane de Millas un refugio pastoril que permite pernoctar. Más adelante, a 2,5 km, se llega a Cabane D´Ossoue, otro refugio pastoril similar al anterior, junto a Barrage D´Ossoue, un pequeño embalse. Nosotros hicimos un vivac al lado de Cabane de Millas, pero al día siguiente comprobamos que la mayoría de la gente prefiere llegar hasta el embalse al lado de Cabane D´Ossoue.


Después de un desayuno al aire libre, iniciamos la marcha, de madrugada, en Cabane de Milans (1680 m). Seguimos la pista (NO), durante 2,5 km, hasta Barrage d´Ossoue (1840 m). Aquí la pista se encuentra con la GR10 que nos acompañará hasta el desvío al refugio de Baysellance. Continuamos hasta el fondo del valle con la misma de dirección, teniendo el arroyo de Ossoue a nuestra izquierda. Enseguida lo atravesamos por un puente de madera y comenzamos la ascensión de la impresionante pared que tenemos en frente. Son las laderas de los Tapou y de Petit Vignemale con el glaciar de Ossoue.


Según ascendemos encontramos algunos neveros pequeños, pasamos al lado de una cascada que se forma en un salto del arroyo de Oulettes y mirando hacia atrás pudimos contemplar la planicie del valle de Ossoue entre las nieblas de la mañana. Ahora la senda, balizada con las marcas rojas y blancas de la GR10, se dirige al norte y al llegar a la cota de 2300 m gira a la izquierda (O). En el mismo punto otra senda se dirige a la derecha, a los lagos Des Oulettes, pero no es la nuestra. Enfrente tenemos el glaciar de Ossoue y el Petit Vignemale y a nuestra izquierda Montferrat y los Tapou. Seguimos ascendiendo a la sombra del Petit Vignemale y llegamos a la grutas de Belleuve, escavadas en la piedra. Las mandó construir el conde Henry Russel en 1888 con el fin de buscar abrigo en sus excursiones por el macizo. En total el conde escavó 7 cuevas entre 1881 y 1893 esparcidas por las cercanías de Vignemale.
Unos metros más adelante aparece la bifurcación para dirigirse al refugio de Baysellance. Un poste indicador señala (NE), a la derecha, la dirección del refugio, además las marcas rojas y blancas de la GR10 se dirigen también hacia allí. Nosotros seguimos en la dirección que traíamos (O) hasta llegar al glaciar d´Ossoue (2700 m).


Se trata del segundo glaciar del pirineo después del de Aneto y tiene 70 hectáreas, aunque se encuentra en claro retroceso. Los seracs, que no hace muchos años colgaban en esta vertiente, han desaparecido y solo quedan sus huellas. La inclinación del glaciar es moderada al principio pero se hace más pronunciada hacia la mitad para moderarse de nuevo en la parte alta (3100 m). El paisaje es espectacular una cuenca glaciar rodeada de montes de más de tresmil metros. El circo está formado por las siguientes cimas: los Tapous, el Pico Montferrat, Pico Central y Cerbillona a la izquierda según se sube, Clot de la Hount, Pico Long o Vignemale, Pitón Carre, Punta Chaussenque, Espalda de Chaussenque y Petit Vignemale a la derecha quedando el último algo más alejado. La cresta entre Cerbillona y Clot de la Hount, con el collado de Cerbillona en medio, forma el frente del glaciar. Entre Vignemale y Piton Carre se encuentra la famosa brecha de Gaube.


Nos acercamos a la derecha (ONO) para pasar por debajo del Pitón Carre, al lado de la brecha de Gaube y por fin situarnos debajo de la mole de Vignemale. Sólo nos queda trepar los metros finales, sin apenas dificultad, para llegar a la cima (3298 m). Este último tramo es conveniente subirlo con casco porque se desprenden piedras con facilidad, más en verano con muchos alpinistas ascendiendo a la cumbre.
Volvimos por el mismo camino.
 
DATOS
DISTANCIA: 19,6KM 
DESNIVEL:1691M





TELERA DESDE PIEDRAFITA


Desde Piedrafita de Jaca nos dirigimos (O) al parque faunístico de La Cuniacha en cuyo parking dejamos el coche (1380 m). Comenzamos a caminar sobre la pista (NO), al lado del parking. Al de 1 km cambia de dirección (O) y hace una revuelta muy marcada. En seguida encontramos un poste indicador que nos saca de la pista y nos sitúa en una senda que nos lleva, siguiendo el curso del arroyo (SO), hasta el Ibon de Piedrafita (1620 m). Algo antes de llegar al Ibon pasamos al lado del refugio del Telera.


Enfrente del Ibon (SO) tenemos la canal de Cachavirizas, impresionante pedrera formada por los desplomes de la Corona del Mayo. Pero antes de poder entrar en la pedrera el camino supera un tramo muy inclinado, con forma de pedrera también., marcado con hitos y senda.  Una vez superado avanzamos por terreno más llano hasta alcanzar la base de la canal  (2060 m). Con paciencia y buscando el camino más fácil superamos los 300 metros de desnivel de la canal y llegamos al collado de Cochavirizas entre Peña Parda y la Corona del Mallo (2380 m).


Ahora nos dirigimos (ONO) hacia Peña Parda. Pronto la senda se bifurca, un ramal se dirige a la cara sur de la Peña y el otro, conocido como “el paso horizontal” recorre la cara Este. Nosotros optamos por este último, el paso horizontal. Se trata de una estrecha faja que recorre la pared vertical siendo su recorrido un tanto expuesto (NO). Sin embargo, si no hay nieve, se trata de una senda fácil. En cambio, en invierno es un paso difícil porque la nieve y el hielo ocupan la faja y la pared exigiendo el uso de piolets y crampones en una travesía muy expuesta al vacio. No solo en invierno, mientras se mantengan los neveros el paso es peligroso, de hecho ya ha habido varios accidentes mortales. Cuando lo pasamos no había nieve y solo tuvimos que recorrer la senda sin apenas dificultad. El paso acaba en una canal que se trepa muy fácil (O) y sube a la hondonada (2500 m) que se forma entre las laderas sur de Telera y las laderas norte de Peña Parda o Cachavirizas.



Para alcanzar nuestro objetivo remontamos la pedregosa arista sureste del Telera (primero N y luego NO) siguiendo los hitos. Por fin el hito geodésico de la cima (2762 m). Desde la cima y mirando hacia el norte, de derecha a izquierda, Monte Perdido, Vignemale, Garmo Negro y Los Infiernos, Balaitus, Frondiellas, Palax y Arriel, Midi D´Ossau, hacia el oeste Collarada, Peña Retona y el resto de la sierra de Patacua, y hacia el sur la cima gris de Peña Parda en primer plano y al fondo Jaca y Peña Oroel.


Para descender nos dirigimos (S) al “cuello del Telera” collado que separa Telera de Peña Parda. Hay hitos y trazos de senda, pero no tiene problema. Ahora descendemos (O) hasta unas terrazas que se precipitan al arroyo de Usabas. Buscamos los hitos que indican la bajada. Primero se dirigen al noroeste y luego bajan al oeste hacia el plan de Zarrambucho debajo de Pico Retona (no Peña Retona) y Peña Zarrambucho. En este tramo encontramos varios neveros. Continuamos descendiendo siguiendo los hitos y el curso del arroyo (S). Enseguida el itinerario gira al Este rodeando la cara sur de Peña Parda. Pasamos al lado de la gruta de Las Grailas y llegamos a un abrevadero metálico para animales.



Descendemos un poco más (E) e iniciamos el ascenso (primero E y luego NE) buscando hitos y senda para acercarnos a la pared de Peña Parda, con el fin de dirigirnos de nuevo al collado Cachivirizas . Desde el collado sólo nos queda retomar el camino de la subida para volver al coche en el parque faunístico de La Cuniacha.
 
DATOS
DISTANCIA: 20,5KM
DESNIVEL: 1600 M


 

 



LA VUELTA A GARDE.

 


El río Esca recorre de norte a sur el valle navarro de Roncal. Uno de sus afluentes, el río Gardalar, baja por el este desde el puerto de Matamachos, frontera con Huesca. En su curso recorre el valle de Garde objeto de nuestro itinerario. En estas líneas proponemos un recorrido circular por las cimas principales que rodean Garde, teniendo como eje que ordena las montañas al Gardalar, al norte la sierra de Calveira y al sur la sierra de San Miguel. En total son 1600 metros de desnivel y 25 km de recorrido.


A la entrada de Garde, viniendo desde Roncal, un puente (750 m) sobre el Gardalar nos permite acceder a su orilla izquierda e iniciar la subida (SO) a la sierra de San miguel. Una vez pasado el puente, a la derecha atravesamos un arroyo que baja de la sierra, inmediatamente después cogemos la senda situada más a la derecha. Ascendemos por un bosque de pino autóctono y boj. La senda dibuja un trayecto quebrado, primero se dirige SO, luego S y cuando alcanza la zona alta, ya despejada de bosque, se orienta SE hasta llegar al buzón que corona la cota más alta de la sierra de San Miguel (1241 m). En el buzón reza la siguiente inscripción escrita en euskera roncales:
SAN MIGUEL AITZ (1241M). Gardén bedratzuréin lagaogei ta amaborzt´ko apirila amalaur´gn. 14-IV-1995. GARDÉKO MENDIKARIAK.

Continuamos, sin perder altura, (SE) por la afilada arista que caracteriza la sierra de San Miguel. Es una arista muy aérea con caída por las dos vertientes que en algunos momentos se estrecha mucho (2º). Si no se está acostumbrado a exposiciones aéreas o si se tiene vértigo, mejor coger una senda que recorre este bloque por su cara sur. Llegamos al otro extremo de la cresta rocosa y sin perder la orientación ni el cordal iniciamos un leve descenso hasta el collado de Saiora (1205 m). Encontramos la pista que sube desde Garde a Saiora, la seguimos (SE) unos 200 metros y la abandonamos por la izquierda, por donde nos indica un hito. Así llegamos al collado de Mazazetxe (1250 m). La senda, poco a poco, va ganando altura hasta llegar al portillo de Antón justo debajo de Dozola. Ahora encaramos la empinada cuesta (S) que nos conduce directamente a la cima de Dozola (1401 m).


Para descender de Dozola tenemos dos opciones: 1ª) por el este, perdemos altura rápidamente entre bojales y otros matorrales. Poco después la senda pasa a la vertiente norte del cordal durante un tramo corto. Va muy pegada a la pared aunque por terreno difícil donde hay que agarrarse a los bojs para no resbalarse. Es un camino de cabras. Pasada la pared salimos a un collado (1299m). 2ª) consiste en volver al portillo de Anton y aquí buscar una senda marcada con hito que desciende (SE), a través del bosque, hacia el puerto de Matamachos y que se junta con la vía anterior en el collado (1299 m) de la opción anterior.


Ahora la senda y los hitos nos indican el camino de bajada. Entramos en el bosque por la izquierda, vertiente norte de la sierra. La senda mantiene la orientación E, pero al de pocos metros se dirige al NE, para alcanzar el puerto de Matamachos (1140 m). Topamos con la carretera NA 176 que sube al puerto desde Garde. Avanzamos por ella con dirección Ansó, al de pocos metros podemos ver la ermita de Puyeta, pero al de unos 900 m tomamos por nuestra izquierda una pista que da la vuelta a las estribaciones de la sierra de Calveira. Ya estamos en la sierra de Calveira, la que se enfrenta a la de San Miguel formando entre las dos el valle de Garde.


La pista discurre por la vertiente este de la sierra de Calveira para dirigirse a las bordas de Zordoqui. Nosotros recorremos un tramo (NE) sin ganar altura, pero la abandonamos al de algo menos de tres kilómetros. Un hito nos saca a otra pista por la izquierda que inicia un marcado ascenso. Encontramos las marcas que suben desde Ansó a Calveira y que tenemos que seguir. Primero se orienta NE, pero al llegar a un lugar conocido como La Turrieta (1340 m) gira a NO para seguir el cordal hasta la cima de Calveira (1683 m). En la cima además del hito geodésico y el buzón encontramos la placa que recuerda a nuestro amigo Mikel.


Continuamos (ONO) hasta la siguiente cima Iñari (1614 m). Bajamos unos metros (O) hasta encontrar una senda que desciende (S) para alcanzar una pista conocida como “Camino de la Sierra” que se dirige (NO) a Bizkaia (1468 m) y luego (ONO) a Punta Barrena (1482 m) nuestra última cima.
En este tramo, desde Calveira, abundan los prados de montaña. Hacia el norte se pueden contemplar la cara sur del macizo de Peña Ezkaurre (Peña Ezkaurre, Bainés y Ezkaurre txikia) y la del macizo de los Alanos donde destaca en su extremo occidental Espelunga.


Ya sólo nos queda descender hacia Garde para acabar el recorrido. Iniciamos la bajada (O) siguiendo, más o menos el cordal. Rápidamente nos orientamos SO y encontramos una pista de la que recorremos, más o menos, unos 200 m, donde la abandonamos por la izquierda fijándonos en las marcas. En seguida encontramos una senda que con la misma orientación descienden por el pinar y que acaba en Garde o cerca de Garde. Este tramo es un tanto laberíntico, por lo que recomiendo bajar con mucha atención y usar el track del Gps para no perderse. Su descripción escrita, francamente se me hace difícil.


En general el recorrido es un tanto confuso, porque es una zona muy humanizada con muchas sendas, con pasos de ganado, caminos de cabras y antiguas vías cerradas por la vegetación. Insisto en el uso del GPS para no perderse o al menos, seguir siempre la orientación de cada tramo.

DATOS

DISTANCIA: 28,2 KM
DESNIVEL: 1593 M



PEÑA TEN DESDE LA UÑA

 

Subimos Peña Ten desde la localidad leonesa de La Uña situada en la N 625, en el tramo que sube al puerto de Tarna desde Riaño. El recorrido lo hicimos, en Marzo, con mucha nieve por lo que usamos raquetas, crampones y piolets.


A menos de un km, en dirección al Puerto de Tarna, encontramos un cartel de senderismo que anuncia la ruta medieval de Valdosín. En el mismo punto hay un puente sobre el río Esla, el puente de las Vegas y aquí iniciamos la ruta (1.200m). Al otro lado de la carretera el arcén es muy ancho y permite aparcar el coche. Este sitio se conoce también como Fuente La Turriente.


Cruzamos el puente y con dirección NO avanzamos, más o menos paralelos al río, por el camino de Ventaniella. Pasamos al lado de un gran peñón, que franquea el camino por la derecha, conocido como Peña Castiello. Poco después abandonamos el camino a Ventaniella para atravesar el arroyo de las Corvas (1280 m). Entonces con dirección N recorrimos la majada del Cantil para entrar en el vallejo que forma el arroyo de la majada de la Castellana. Se trata de un estrecho valle NNE (1420 m), encajado entre PeñaTen y Pileñes, que va ganado altura hasta llegar al collado de las Arriondas que separa a estas dos cumbres (1750 m). Desde el collado subimos SE la empinadísima ladera de la cara norte de Peña Ten, 300 m de desnivel que nos separaban de la cima. Curiosamente este último tramo no tenía nieve por la acción del viento. Una vez alcanzada la arista cimera solo tuvimos que recorrer unos pocos metros SO para llegar al buzón de la cima y al hito geodésico de Peña Ten (2120 m).


Las vistas son explendidas: Hacia el norte los macizos occidental y central de Picos de Europa; hacia el nordeste Peña Prieta, Curavacas y Espiguete; hacia el sur montes de Riaño y muy cerca Mampodre y por doquier se extiende, sobervia, la cordillera cantábrica occidental nevada. Un lujo para la vista.
Descendimos SO siguiendo la arista con el ánimo de hacer una ruta circular, en principio sin ningún problema. En verano se ve una senda muy clara y además están los hitos. Como he dicho antes, la cima estaba limpia por el viento, pero a partir de la cota de 1800 m para abajo las laderas tenían un espesor considerable de nieve. Al llegar a la zona de las Pedrizes de Peña Ten (1620 m) continuamos descendiendo por unas palas con mucha inclinación. Si bien no había peligro de caída porque la nieve estaba muy blanda, si pudimos lesionarnos porque nos hundíamos hasta la ingle. Hubiera sido mejor si en vez de descender dichas palas en la cota de 1620 m hubiéramos ido a la derecha, siguiendo las marcas de los esquiadores, por la canal de las Pedrizes.


Sin perder la misma dirección llegamos de nuevo a la majada del Candil, ya sólo nos quedaba retomar el resto del camino para volver al coche.
No quiero acabar esta descripción sin recomendar la estancia en la casa rural “El sol del mediodía” en Acebedo, muy cerca de La Uña. Precios asequibles, gente agradable y un servicio de buena calidad.

 
 DATOS
DISTANCIA: 13KM
DESNIVEL: 917 M