EL COTERO DESDE EL TUNEL DE LA ENGAÑA (Vuelta por las callejuelas)

 


EUSKERA

En Pedrosa de Valdeporres cogimos la carretera que se dirige al túnel de la Engaña. El último tramo está en malas condiciones y hay que conducir con cuidado para evitar los abundantes baches. Más allá del túnel, hay un pequeño parking señalizado (760 m), donde aparcamos.


La ruta comienza siguiendo la pista que se dirige hacia el noreste y va paralela al río Engaña. Después de un kilómetro atravesamos el río por el puente de “Las Lindes” (810 m) y comenzamos a ascender por una pista, con más inclinación, que bordea un hayedo. Pasamos al lado de unas cabañas. En una de ellas, colgaba de la pared una inscripción en madera “El Persal”(880 m). Ganamos altura mientras nos encaminamos hacia el norte y salimos del bosque. Más arriba, en una zona de prados con ganado, las vistas nos permiten divisar las cimas colindantes: hacia el norte El Nevero del Poyuelo, Castro Palomera, Castro Mosquía, Motas del Pardo, La Marrulla y hacia el sur La Dulla.



La pista, después de zigzaguear, cambia de dirección a oeste y llega a una explanada cementada (1240 m), donde finaliza. La explanada son los restos de alguna prospección petrolífera. La ruta se encamina hacia noroeste, monte a través, por trochas de ganado, hasta que toma dirección oeste y alcanza la cima del Cotero. Este tramo es un poco confuso. Como hemos dicho se avanza por trochas de ganado, pero si hubiéramos ido algo más a nuestra derecha habríamos topado con una senda más cómoda. Dicha senda lleva directamente a la cima (O), sin embargo, nosotros, al llegar a un promontorio previo, dimos un viraje a nuestra izquierda para encaramarlo y alcanzar la cima por una pequeña vaguada que tiene un charco y un agujero. El objeto del viraje fue conocer el inicio del camino de vuelta. Llegamos al Cotero de la Brena (1508 m) con los grandes bloques de piedra que configuran su cima y el buzón del club Larrañeta de Trapaga.

Para volver retrocedimos por la vaguada que tiene el charco y el agujero y poco después de pasarla aparece una bifurcación (1430 m). Una senda baja hacia el sur por la derecha. En un primer momento, no hay problemas, pero pronto desaparece la senda y solo quedan las trochas del ganado que recorren un terreno dominado por las árgomas. Nosotros seguimos un track que, más o menos, nos llevó entre trochas, pero muchos tramos estaban muy cerrados, lo que nos dificultó el avance. Durante, más o menos, un kilómetro sufrimos el acoso de las árgomas y el brezo. Por fin salimos a una senda clara y despejada que nos bajó hasta “las callejuelas” (1210 m). Este paraje es un rincón muy agradable en contraste con el anterior. Aquí domina el bosque donde destacan algunos tejos y sobre todo los grandes bloques de piedra que crean un ambiente especial, como si estuviéramos en una ciudad antigua. Creo que son de granito y su ubicación, unos muy cerca de otros, forma unos callejones característicos.

Continuamos bajando hacia el sur por una pista que primero llega a las cabañas en ruinas de la Cubia (1040 m), luego pasa al lado del sumidero de las Galgeras y más adelante al lado de una cabaña con el nombre “La Trechada” (840 m). Solo nos quedan unos metros para llegar a las últimas cabañas y a un puente justo al lado del parking.



DATOS

DISTANCIA : 15 KM

DESNIVEL POSITIVO: 750 M

TRACK PARA GPS

FOTOS DE LA MARCHA

PEÑA PRIETA DESDE EL PUERTO DE SAN GLORIO ( ALTO DEL CUBIL, TRES PROVINCIAS, INFIERNOS Y PEÑA PRIETA).

 



EUSKERA

Iniciamos la marcha en el Puerto de San Glorio (1600 m), con dirección sur, avanzando por el lado izquierdo del vallado. Tenemos delante un amplio praderío, la Vega de Tama, cerrado al fondo por unas elevaciones conocidas como “Boquerón de Tarna” y “Los Campanarios” . Después de unos 400 metros, cambiamos de dirección hacia el sureste, atravesando la pradera y cogiendo una pista, a penas apreciable, que se encamina hacia “los Campanarios”.

Ganamos altura a través de las laderas norte de “los Campanarios” hasta colocarnos en la arista de la “Peña del portillo de Las Yeguas”. Avanzamos (SE) por terreno descompuesto, pero practicable, y llegamos al “portillo de Las Yeguas” (2059 m). El collado separa la Peña del mismo nombre y el “Alto del Naranco” o “Robadoiro”. A continuación ladeamos “Robadoiro” por su vertiente oeste, siguiendo una cómoda senda, para alcanzar el collado de Robadoiro (2100 m).

Mirando hacia el sur, ya visualizamos con nitidez nuestros objetivos del día: a la derecha el “Alto del Cubil del Can”, más a la izquierda "Tres Provincias" y después “Infiernos” y “Peña Prieta”. Todavía quedaban neveros en las caras norte.

Enfilamos (S) hacia el “Alto del Cubil del Can”, siendo este tramo el más pendiente del recorrido y en consecuencia el más duro de ascender. La parte final está muy escarpada y exige una trepada fácil. En nuestro caso, se nos complicó un poco la subida porque un nevero bastante inclinado cerraba el paso. Tuvimos que irnos algo a la derecha hasta encontrar una trepada asequible. Una vez en la cima del “Alto del Cubil del Can”(2419 m), encadenamos (SE) todos los promontorios del cordal hasta el pico “Tres Provincias” (2480 m). Sin salirnos del cordal, cambiamos de dirección hacia el este y coronamos “Infiernos” (2537 m) y en breve “Peña Prieta” (2539 m).

Durante todo el ascenso disfrutamos de unas vistas magníficas. Hacia el sur, los tres macizos de “Picos de Europa” y hacia el oeste, toda la cordillera cantábrica occidental: cordal de Ponga, montes de Riaño, Peña Ten, Los Mampodres,y al fondo La Ubiña. Cuando alcanzamos las cimas, además, pudimos contemplar todo Alto Carrión: Curavacas, Espiguete, Pico Murcia, Cuartas, Agujas de Cardaño etc.

Para volver retrocedimos hasta el pico “Tres Provincias” y desde allí descendimos con dirección sur hasta llegar al collado (2400 m) que separa este pico de las Agujas de Cardaño. Continuamos bajando (O) por la vaguada que finaliza en el Lago del Hoyo Empedrado (2073 m). En este tramo tuvimos que deslizarnos por algunos neveros, pero sin complicaciones. Los hitos señalan bien el camino hasta el lago. Un poco más adelante aparece una pista que recorre (NO) el valle del río del Hoyo Empedrado. Al de 1,5 km encontramos una indicación hacia El Valle del Naranco. Cogimos la senda que sale de la pista a la derecha (N), según la marcha, atravesamos el arroyo de Bovias y seguimos las marcas blancas y amarillas de P.R.24 que nos acompañaron hasta el final del recorrido. En un primer momento, la senda sube unos metros hasta el portillo del Boqueron de Bovias (1860 m), pero pronto comienza a descender (N) en una larga bajada hasta el valle del Naranco o de la Lechada. Nosotros seguimos las marcas blancas y amarillas que no bajan directamente al valle, sino que se encaminan hacia la derecha, dan una gran curva, pasan por el arroyo de la Majarriba y llegan al refugio de Tajahierro (1560 m). El refugio está situado en la misma Vega y ofrece una estampa espléndida sobre los prados y las montañas de Alto Carrión.

Desde el refugio fuimos hacia el oeste por una pista que recorre los prados, pero en breve tomamos una senda hacia el norte, en un desvío señalizado, para subir al portillo del Boquerón y en un kilómetro baja a la Vega de Tama y el puerto San Glorio.


DATOS

DISTANCIA: 19 KM

DESNIVEL POSITIVO: 1200 M.

TRACK PARA GPS

FOTOS DE LA MARCHA






TEIDE DESDE EL PARKING DE MONTAÑA BLANCA

 



Subir al Teide andando es toda una experiencia. Evidentemente, lo es para un montañero peninsular acostumbrado a las montañas del norte. Encontrarte con un entorno formado por los derrubios de un volcán, donde la escasa vegetación y algún lagarto Tizón (y los turistas) son los únicos indicios de que seguimos en un planeta vivo, contrasta con el paisaje verde de las montañas vascas al que estoy habituado. Pero sin ir tan lejos, el contraste se vive en la misma isla de Tenerife, porque el Teide se eleva sobre toda la isla, dejando a sus pies un cinturón boscoso, la corona forestal que rodea todo el Parque Nacional. Por otra parte, la experiencia también lo es física o deportiva. Se suben 1400 metros de desnivel y se recorren algo más de 20 km con la agravante de la altitud. La cima se sitúa 3718 m, donde la falta de oxígeno en el aire ya es sensible. El problema surge porque el cuerpo casi no tiene tiempo para aclimatarse. La mayoría de los que acometemos esta ascensión somos veraneantes que estamos instalados en los hoteles de la costa. En algo más de una hora pasamos de la cota 0 a la cota 2350 m del parking de La Montaña Blanca y al de otra hora, más o menos, nos situamos en la cota de 2700-2800 m. No hay tiempo para aclimatarse. Esto hace que haya que subir despacio, tomándonos el tiempo que sea necesario. Yo tardé 5 h en alcanzar la cima.

Quise aparcar en el parking de Montaña Blanca (2350 m), pero es pequeño y estaba ocupado. Dejé el coche unos 500 metros más adelante, en otro más amplio. La ruta comienza en la pista de Montaña Blanca en el parking del mismo nombre. Se trata de un camino ancho que va ganando altura poco a poco y se dirige hacia la base del Teide. Primero se encamina hacia el norte, mientras bordea las blancas laderas de Montaña Blanca. Llaman la atención estos paisajes formados por materiales volcánicos de diferente color y con tonalidades distintas según el momento del día. A la mañana más diáfanos y a la tarde más cálidos. También hace acto de presencia la escasa pero llamativa vegetación. Cabe destacar La retama del Teide, la Hierba Pajonera, La violeta del Teide, La Tonática y el Tajaniste Rojo.


La pista cambia de dirección hacia el sur (2540 m) y comienza a subir con más fuerza dibujando un zigzag en una zona donde sobresalen unas grandes bolas de piedra oscura, son los famosos huevos del Teide. Bolas de lava solidificadas, que al parecer, bajaron rodando por las coladas de lava adquiriente la forma esférica. Poco después, la ascensión se sitúa en la cota de 2720 metros. Aquí comienza lo duro.


La pista se convierte en senda, pero sin riesgo de perderse, porque es un trazado claramente marcado. La orientación cambia hacia el oeste para encarar una cuesta que se inclina considerablemente, llegando al 60% de inclinación en algunos tramos. La falta de oxígeno en el aire comienza notarse. El ritmo del montañero se ralentiza. En mi caso, se hizo presente una pequeña jaqueca, una sensación rara en el estómago y algo de flojera en las piernas. Tuve que pararme varias veces, pero alcancé el refugio de Altavista (3260 m.) sin más contratiempos.

Después de un respiro continué hacia adelante por aquel mar de lava solidificada. El primer tramo tiene una pendiente bastante pronunciada, pero al alcanzar la cota de 3460 metros la inclinación se suaviza. Llegué a la altura del mirador de la Fortaleza, pero no me paré, continué hasta las instalaciones del teleférico (3550 m), donde tomé otro respiro. Esta zona es conocida como la Rambleta, donde se ubica el Mirador del Teide con unas vistas espectaculares sobre el Parque Nacional

El último tramo fue el más duro para mí. Hay que pasar por la caseta de los guardias forestales que controlan el paso de los visitantes a la cima. La senda remonta 150 metros de desnivel en menos de 600 metros de distancia. El cansancio y la altitud hicieron mella en mi cuerpo, por lo que tuve que subir muy despacio y con varias paraditas para no ahogarme, además el fuerte olor a azufre no ayuda a recuperarse. Poco a poco alcancé la cresta del cráter y la cima. El Teide (3718 m). El ambiente de esta cima solo se puede definir como volcánico, aunque sea una redundancia. Fumarolas que surgen desde las entrañas de la tierra, azufre cristalizado en la cuba del volcán y científicos midiendo los movimientos de la montaña que hierve en sus entrañas.



Las Vistas desde la cima son inmensas: mirando hacia el norte se puede divisar la costa desde Garachico hasta Puerto de La Cruz; hacia el oeste incluso se ven las islas de Gomera y La Palma y hacia el sur se despliega la vertiente sur del parque Nacional del Teide, donde destacan el Pico Viejo, el llano de Ucanca, los Roques de García, la Cañada Blanca, el valle de Chiñoque, Tabonal Negro y las cimas de Topo La Grieta, Roque de la Grieta, Morra del Río y el Alto de la Guajara.

La vuelta la hice por el mismo camino, pero antes visité el mirador del Pico Viejo, que se encuentra a unos 600 metros a la derecha, según se baja, de las instalaciones del teleférico. El mirador ofrece una panorámica excelente sobre el llano de Ucanca, Los Roques de García, y el Pico Viejo y su cráter.



Para acabar este pequeño relato de mi excursión al Teide tengo que mencionar a tres amigos que encontré en el camino Néstor, Teresa y Salvador. Sin su ayuda no hubiera podido culminar la ascensión y hubiera tenido que regresar sin descubrir el cráter del Teide. Aprovecho estas líneas para daros las gracias otra vez y mandaros un abrazo muy fuerte.





DATOS
DISTANCIA: 20KM
DSNIVEL POSITIVO: 1400 M



VIDEO DEL CRATER






BURGUENO E ILSOS DE RIBACOBA DESDE MOLLINEDO




La ruta recorre la cara norte de Burgueno desde la aldea de Mollinedo, en el valle de Villaverde, Cantabria.

Iniciamos la marcha en Mollinedo (240 m), al lado de la iglesia de San Pablo y San Pedro. Allí mismo hay una cartel explicativo del sendero del Monte Tejea que forma parte del recorrido. En realidad, la ruta recorre la PRS- 129 “senderos Fuentes de Aguera e Ilsos de Ribacoba” y la PR S-130 “sendero de Monte Tejea”. Aunque, nosotros nos encontramos con la mayoría de las indicaciones borradas, excepto unos postes en verde y rojo que marcan los dos recorridos, pero cuando pasamos no estaban completados.

Comenzamos a andar por la carretera que baja al lado de la iglesia, en pocos metros da una curva cerrada y a la altura de un edificio llega a un cruce de caminos. Continuamos por la derecha, siguiendo el curso del río Aguera (SO). Alcanzamos un edificio de tratamiento de aguas, donde desaparece el asfalto y comienza un camino de tierra. Subimos suavemente con dirección sur, atravesando un magnífico bosque de rivera. Llegamos a un punto donde convergen varias pista y es fácil equivocarse. Hay que mantener la dirección sur tomando la pista de la derecha. En varios momentos tuvimos que cruzar los riachuelos.

El camino gana altura y se dirige hacia el oeste, mientras recorre el bosque de Monte Tejea, un robledal muy bien conservado, y se aleja de la rivera del río Aguera. Así salimos del bosque ya cerca de los ilsos de Ribacoba. Enfrente se sitúan varias colinas, “La Sierra Escrita”, siendo la más alta el Ribacoba, y a la izquierda se levanta la mole impresionante de Burgueno. Seguimos hacia la Sierra Escrita (O) y tomamos dirección sur para coronar la más alta, el Ribacoba (744 m). La cima tiene cuatro carteles explicativos que nos dan cuanta de los montes de 360º de alrededor. Debajo de la cima está el Túmulo de Campas de Ribacoba y un poco más abajo los Ilsos de Ribacoba. Son unos mojones que marcan la separación entre el valle de Villaverde, Carranza y Arcentales.


Desde la campa de los ilsos nos encaminamos hacia el este, hacia la izquierda para bordear Burgueno. Es una senda sencilla que atraviesa una zona de arbolado y desemboca en el collado (840 m) entre Terreros y Burgueno. La cima de Burgueno está a la derecha (O), y se gana desnivel sin mayor problema, solo hay que seguir la senda que accede a la cima por la cara norte. Desde la cima (1043 m) las vistas son inmensas. Hacia el sur se abre el valle de Mena con el Pantano de Ordunte, pero hay que acercarse un poco a la vertiente sur para ver el pantano; hacia el norte el valle de Villaverde y Karranza; hacia el este el Kolitza y Terreros y los monte de Bizkaia y hacia el oeste los montes de Lunada y de la Cantabria oriental.


Para volver retrocedimos un tramo hasta en punto donde la ruta de subida entra en la cara norte. Desde ahí, es posible bajar la empinada ladera norte (NO) hasta la campa de los Ilsos de Ribacoba.

La ruta normal continúa hacia el suroeste, paralela al Ribacoba y “La Sierra Escrita”. Pero nosotros nos equivocamos y nos metimos en la pista que baja más marcadamente hacia el noroeste, luego tuvimos que corregir la dirección hacia noreste para encontrar el camino correcto. Por eso en el track que cuelgo aparece un giro brusco monte a través.

Cuando conectamos con la ruta normal, vimos el túmulo de Salduria y comenzaron a aparecer los postes indicadores rojos y verdes de una forma continuada, indicando el camino a Mollinedo por la senda de Monte Tejea. Primero la pista se dirige hacia el norte, luego hacia el este y por fin al norte de nuevo para llegar a la carretera de Mollinedo. En todo este tramo el bosque no es tan abundante, pero tiene muy buenas vista del cordal entre Burgueno y Kolitza.





DATOS
DISTANCIA:17 KM
DESNIVEL POSITIVO: 860 M






AIZKORRI: CIRCULAR DESDE ZUMARRAUNDI (ZALDUONDO)



 EUSKERA

Esta ruta se parece mucho a la última que colgamos del blog. De hecho, comparten algún tramo del recorrido. Pero en esta ocasión, en vez de subir Aratz subimos Aizkorri. El punto de partida es la plataforma de Zumarraundi (950 m) en Zalduondo (Araba). Se llega a ella por una pista asfaltada que nace en el mismo pueblo, toma dirección norte y acaba en la plataforma. Como en la ruta anterior, el roquedo kárstico, los bosques de hayas y los prados verdes dominan el paisaje. Además, desde las cumbres se puede disfrutar de la amplitud de la llanada alavesa y del relieve montañoso de Gipuzkoa.

Comenzamos a caminar hacia el norte, por una senda evidente donde destacan dos carteles con diferentes itinerarios. Entramos de lleno en el hayedo. Pasamos al lado de alguna sima y varias dolinas, que nos llamaron la atención, mientras ganábamos altura. La senda desemboca en un camino empedrado (1060 m), camino medieval, pero mantiene la orientación. Unos metros más adelante llegamos a un desvío señalizado. Continuamos por la derecha (NE) y seguimos subiendo hasta el collado de Leizarrate (1135 m).


Descendimos unos metros hacia el norte y conectamos con GR12 que baja por la calzada medieval (NE) y pasa por el túnel de San Adrián. Poco antes de llegar al túnel encontramos el túmulo de San Adrián (1040 m). En este punto nos salimos de la calzada y nos encaminamos a la izquierda, hacia el norte, para encarar una pista empedrada que sube con mucha pendiente, a través del hayedo y de un paisaje kárstico, hasta el cordal cimero de Aizkorri. Primero coronamos Aiztontor Altuna (1454 m), de seguido Tontoraundi (1470 m) y por fin Aizkorri (1520 m) con la ermita del Santo Cristo, el refugio y la cima propiamente dicha.

Iniciamos la bajada (NO) por una senda que transcurre paralela al cordal, sin coronar las cimas, pero poco a poco se aleja de éste para llegar a las txabolas de Arbelar. Aquí tomamos una pista que recorre (O) las campas de Urbia, gira hacia el sur y sube a las txabolas de Ollantzu. Ni que decir tiene que la estampa del cordal Aizkorri y campas de Urbia es de lo mejor de la montaña vasca.

A partir de aquí desaparecen las campas y vuelve el hayedo. Un poco más adelante (S), aparece la cabaña de Perusaroi, debajo de Peruaitz, con una vista de Aizkorri de primera. La pista continúa bajando unos metros para luego subirlos. Cuando llegamos cerca de Onbakutz, a 2,5 km de las txabolas de Ollantzu, alcanzamos un desvío. Entonces, dejamos la pista y cogimos el desvío a la izquierda (E) para continuar por una pista de hierba. Poco después conectamos con la GR12 y tomamos dirección sureste hasta una bifurcación en Liñategieta.

 Bajamos por ramal de la derecha, hacia el sur, y llega al cruce en el que por la mañana nos desviamos para subir al collado de Leizarrate. Ya solo nos queda el tramo del hayedo que recorrimos al iniciar la marcha, donde estaban las dolinas y la sima, para acceder a la plataforma de Zumarraundi.




DATOS

DISTANCIA: 14,5KM


DESNIVEL POSITIVO: 858 M

TRACK PARA GPS

FOTOS DE LA MARCHA