ANBOTO POR ZABALANDI DESDE URKIOLA






En la ermita de San Antonio en Urkiola (740 m) cogemos la pista que se dirige hacia el sureste (más  o menos).  Primero bordeamos Urkiolaguirre y unos metros más adelante llegamos a las campas de Asuntze o Pol Pol.   Después de pasar un aterpe, edificio alargado, dejamos la pista para tomar una senda que a la altura de Pagazelaiburu se bifurca. Por la izquierda se alcanza la cima de Anboto directamente, pero la obviamos porque será el camino de vuelta.  Continuamos por la derecha y después de perder altitud llegamos al collado de Zabalandi (894 m).
Delante nuestro se levanta la mole de Anboto, una pirámide caliza que levanta 400 metros de desnivel. Encaramos la pared (N) siguiendo un camino que asciende por la izquierda del contrafuerte sureste que baja desde la cima. La senda primero zigzaguea, pero en breve sube directamente trepando por el roquedo hasta alcanzar la cima. La senda está marcada con hitos y rayas rojas y blancas de GR.
Bajamos con dirección oeste hasta encontrar la bifurcación antes mencionada. La primera parte de este tramo es roca caliza muy resbaladiza, en concreto en algún paso del principio hay que prestar atención. Luego, en el hayedo el camino se hace más cómodo.



VUELTA AL PICON DEL FRAILE O LAS MOTAS




Desde el puerto de Lunada (1320 m) nos dirigimos NO hasta alcanzar el Pico El Veinte (1550m) recorriendo la ladera oeste del pico las Motas. A nuestra izquierda se levantan el Pico La Miel y el Castro Valnera. La ruta continua (N) por el cordal, bajando hacia el collado de Concordia (1380 m) y coronando el Pico Pizarras (1478 m) poco después.
Comenzamos a descender sin dejar el cordal ( N y luego E) y antes de encarar la subida al Pico Carrio bajamos hacia el este hasta encontrarnos con unas cabañas conocidas como Sel de Cuende. Este tramo transcurre debajo de la línea de cimas de La Sierra de la Vaga. Más o menos con dirección sureste llegamos a la Gandarilla, fondo de la depresión que tenemos delante. Aquí nos despistamos y dimos alguna vuelta demás hasta que encontramos una senda PR marcada con líneas blancas y amarillas. 

La senda nos lleva al sur.  Primero sube una loma llamada monte Llusias (1135 m) y después baja al Valle. Más adelante cambia de dirección al este y nos introduce en un hayedo, a la sombra de la fachada norte del Pico Las Motas, donde conectamos con el sendero de Hondojon que haciendo un gran zigzag llega a una cabaña con pozo debajo del Pico Los Campanarios.
En este punto abandonamos el sendero y nos orientamos (O) hacia el Pico Las Motas. Una senda e hitos señalan el camino hasta que  encontramos la carretera militar de acceso a la estación de radar, de la cual recorremos un tramo. Antes de llegar a la carretera BU-572 del puerto de Lunada salimos monte a través (O) para alcanzar el punto de partida de nuevo.



PEÑA CANDINA Y SALPICO.




Dejamos el coche en el Parking del Alto de Candina (140 m) en la N-634, en la salida de Liendo de la A8 (Bilbao- Santander). En el parking un indicador señala la senda que se dirige hacia la hoyas del monte Salpico (primero NO y luego N). Continuamos subiendo hasta llegar a una bifurcación en la llana de Tueros . Delante tenemos la hoya negra, una gran dolima, coronada por las cimas de Peña Candina y Salpico al oeste y noroeste respectivamente. La pared que cierra la hoya por el norte tiene dos ojos conocidos como los arcos de Llanegro desde los cuales podemos ver el mar en un paisaje espectacular.

Desde la bifurcación avanzamos hacia el oeste por terreno cárstico, algo incomodo, hasta la cima de Peña Candina (480 m). Seguimos hacia el norte para alcanzar la cima de Salpico (478 m). Descendemos hacia el sureste siguiendo los hitos y con cuidado de no tropezarnos en el roquedo.  Llegamos a los arcos de Llanegro desde donde disfrutamos de una vista inmejorable de la ballena de Sonabia. Poco más adelante volvemos a la bifurcación y regresamos por la misma ruta. La ruta se puede recorrer en tres horas más o menos.


Nota. No está claros los topónimos de la zona. En los buzones de las dos cimas aparece Monte Salpico y no aparece Candina. Parece ser que Candina denomina toda la zona. Por último tener en cuenta que estamos en un cars con lo que el terreno es incómodo. Pero las vistas sobre la costa cántabra, sobre todo Laredo, Liendo y Sonabia, son una delicia.



CASTRO VALNERA DESDE SAN ROQUE DE RIO MIERA



Iniciamos la marcha en el barrio de La Concha en San Roque de Rio Miera (580 m). Cruzamos el puente sobre el Miera y avanzamos por un camino asfaltado que recorre la margen derecha*del río. Unos metros más adelante encontramos la ermita Del Toral, al otro lado del cauce. Al de 2’5km el camino asfaltado desaparece y continuamos por sendas bien marcadas que mantienen la dirección durante los primeros metros. Siguiendo las sendas, cambiamos de orilla en varias ocasiones y variamos la dirección al sur. Así llegamos a una zona conocida como el Resbaladero donde volvemos a cruzar el río para volverlo a pasar por un pequeño puente unos metros más adelante. Ahora encaramos (S) una empinada cuesta y llegamos a la carretera CA-643 que sube a Lunada (1000 m).


Este primer tramo del recorrido atraviesa una vega muy verde regada por el curso alto del Miera y encajonada por las paredes de las montañas que la rodean. El Cueto de los Cabrones, Los Picones de Calleja Albira, El Pizarras, El Veinte, situados a la izquierda según la marcha, y El Picon de la Bayorga Honda, La Zamina y los Picones de Sopeña a la derecha. Resultan especialmente impresionantes las muy inclinadas laderas herbosas del Pizarras.


Al otro lado de la carretera un pequeño pozo recoge las aguas que vienen del nacimiento del Miera. Subimos por su derecha (S) sin perder las sendas que nos llevan hasta un valle glaciar justo debajo del collado entre el Pico La Miel, el Torcaverosa y el Castro Valnera. Se suben muchos metros de desnivel en poca distancia por lo que cuando llegamos al collado (1420 m) tuvimos que tomar un respiro. Seguimos (OSO) hacia la arista Noreste del castro Valnera que subimos (SO) hasta alcanzar la cima (1717 m). Según trepábamos por la arista nos encontramos un par de montañeros que portaban los típicos cuévanos pasiegos en homenaje al solsticio de invierno.

*La margen derecha o izquierda de un río se describe siempre visto desde su nacimiento.




MONTES DE MAMPODRE: PICO LA CRUZ Y POLINOSA DESDE MARAÑA.



Desde el albergue de Maraña (1245 m) llegamos al pueblo, donde buscamos un paso rápido que vadea el río Maraña. Recorremos los prados de Besurdia con dirección sur hacia el Monte de la Biesca para acercarnos a la reguera de Mampodre. Una vez en el valle, pero sin llegar al fondo, continuamos pegados a las laderas del Monte de la Biesca para acortar camino. 


La reguera y la laguna de Mampodre quedan dejo nuestro según avanzamos (SO) hacia las pedreras que caen desde las cumbres del macizo. Los hitos nos marcan el camino, dibujando un gran zigzag. El último tramo recorre un espacio rocoso (+- O) que desemboca en el collado (2085 m) entre el Pico Valcerrao y los picachos superiores al Pico Salmanquino. Seguimos (N), pasamos otro collado, esta vez entre dichos picachos y El Pico la Cruz, y llegamos, por fín, a la cima del pico La Cruz o Mampodre (2189 m).


Volvemos al collado (S) y nos dirigimos hacia las laderas del pico Cervucal cuya cima no pisamos por pocos metros. Bajamos (O) hasta el collado Cervucal (2027 m) y continuamos con la misma dirección para ascender al pico de la Polinosa (2152 m). Descendemos (O) hacia el valle de Valverde que recorremos siguiendo el curso del arroyo Valverde, primero con dirección Norte y luego Este antes de llegar de nuevo a Maraña.



PEÑA CASTIL DESDE VEGA DE TORO.




Se trata de una ascensión físicamente dura pero sin dificultad técnica o de seguimiento.
Partimos de la Vegas de Toro, en  Sotres, (1050 m). Con dirección ONO nos adentramos en la riega de Cambureiro (Cuidado no dirigirnos a la riega de Las Moñetas situada a la izquierda). Cuando alcanzamos las cabañas de la majada del Fresnadal (1380 m) seguimos la senda que se dirige al norte unos metros. La senda enseguida recupera la dirección ONO y continua en dura ascensión hasta la canal de Fresnedal (1900 m) para acceder, poco después, a la horcada de Camburero (2060 m). 


Esta horcada o collado está entre Peña Castil y Cabeza de los Tortorios. Desde aquí  nos dirigimos a la izquierda (Sur)  y encaramos la pala final, casi 400 m de desnivel, antes de llegar a la cima de Peña Castil (2443m).

Nota.- El track no es mío, pero se corresponde con el itinerario.

PICO TEBARRAY Y LOS INFIERNOS DESDE EL REFUGIO DE LOS IBONES DE BACHIMAÑA.



La tarde anterior subimos desde el balneario de Panticosa al refugio de los Ibones de Bachimaña siguiendo la GR11. Pasamos la noche en el refugio (2200m) y a la 8h iniciamos la marcha hacia las cimas de Tebarray e Infiernos.

Siguiendo la GR11 recorrimos las márgenes izquierda, según la marcha, de los ibones bajo y alto de Bachimaña. Con dirección O ascendimos hasta los ibones Azules (2420 m). Para ello atravesamos varias veces el arroyo que baja de los ibones. El primer paso tiene un puente metálico pero inestable y los otros dos los sorteamos como pudimos. Es un paraje especial de Pirineos, con aguas cristalinas y heladas donde se reflejan las montañas de alrededor, Pico Bachimaña, Los Infiernos, Pico Piedrafita, La Marmolera. Continuamos (O) por la GR11 subiendo un largo nevero (crampones y piolet) que nos condujo hasta el cuello del Infierno (2720 m), encima del Ibon de Tebarray y a los pies de los Infiernos (izquierda) y Pico Tebarray (derecha).


Nos dirigimos a la derecha (NO), bordeando el ibón de Tebarray, hasta el collado de Tebarray (2780 m) y desde aquí a la cima del Pico Tebarray (2880 m) por terreno descompuesto pero practicable.
Volvimos al collado del Infierno (2780 m). Ahora hacia la izquierda (S) afrontamos la impresionante pala que desciende de los picos de Los Infiernos. Una vez en la pala, las sendas nos conducen a la derecha, hacia la arista norte del Garmo Blanco (un pico inferior situado a la entrada de las cimas principales). Avanzamos por la arista (S) y llegamos casi a la cumbre del Garmo (2960 m). Entonces, manteniendo la dirección, pasamos a la vertiente este del Garmo donde el camino está expuesto al barranco y tenemos que usar las manos para asegurarnos, aunque, el avance es fácil. Así alcanzamos un último collado (3010 m) en la arista este del Infierno occidental. Desde aquí subimos unos metros más y nos retiramos, sin llegar a las cumbres principales, porque una tormenta de verano estaba a punto de precipitarse. Afortunadamente nos cogió cuando ya habíamos pasado los ibones Azules.