ANIE /AUÑAMENDI (2503 m) Desde la Piedra de San Martin.



Iniciamos la marcha en  La Piedra de San Martin (1760 m). Nos dirigimos ESE hacia Arlas. Al llegar al Coll De´Arlas nos pusimos los crampones para atravesar la empinada ladera suroeste de Arlas cargada de nieve venteada. Pasado  Arlas, llegamos al Col de Pescamou (1920 m).
Continuamos con dirección SE siguiendo la senda “Nafarroako bira” (GR264)  y alcanzamos el Col d´Boticotch (1940 m). Cuando nos situamos debajo del monte Murlong o Latras la “Nafarroako bira” se dirige hacia el este, a la izquierda. Nosotros continuamos SE para entrar en el karst de Anie/Auñamendi. En febrero el karst es una planicie nevada fácil de recorrer. Llegamos a un pequeño cañon muy característico con una vista espectacular de la cara norte de Anie. Sin perder la dirección, continuamos a la derecha de Anie, según la marcha, y nos situamos sin problemas en la base de la cara sur (2300 m).
Sólo nos quedaba la pala final. Son 200 m de desnivel que en la parte más alta puede tener tramos de hasta 30º de inclinación. En esta ocasión la nieve estaba dura en las zonas altas lo que nos obligó a pasar por dichos tramos con mucho cuidado. Anie/Auñamendi (2504 m).
Volvimos por el mismo camino, pero al llegar al Coll d´Boticotch, en vez de continuar hacia Pescamou y las laderas altas de Arlas, nos dirigimos algo más hacia el sur para recorrer las laderas bajas y alcanzar el punto de partida con más comodidad.





ANBOTO DESDE ARRAZOLA



Dejamos el coche en el aparcamiento de Arrazola (230 m). Cogimos la carretera que sube hacia el sur, entre caseríos. A unos 600 metros torcimos a la derecha, dejando la carretera y dirigiéndonos (O) hacia el caserío Atxekoa. Después de pasarlo continuamos por el camino hasta encontrar, a unos 500 m del caserío, una desviación a la izquierda que empieza a remontar las laderas del Pico Frailia. Hay un hito indicando el desvío, pero hay que fijarse porque no es evidente. La senda (SO) se empina y la humedad lo convierte en un barrizal. La seguimos hasta colocarnos en la base de la canal “Anbotoko sakona” (700m) que tiene a su izquierda la arista norte o arista de Frailia. Encaramos la canal con dirección sur. Son más de 500 metros de desnivel en dura ascensión, pero no entraña dificultad, salvo el cuidado de no resbalarse con las piedras húmedas. Salimos a la zona alta de la arista norte (1200m), donde tampoco hay pasos de dificultad salvo la roca caliza húmeda que es muy resbaladiza. En pocos metros hoyamos la cima (1331 m). A nuestro alrededor los montes de Durango, Udalaitz, Gorbea etc.

Volvimos por el collado de Zabalandi. Primero recorrimos la cresta cimera (E) hasta encontrar el punto de descenso, luego bajamos (S) la rocosa cara sur de Anboto siguiendo hitos y marcas blancas y rojas de GR hasta el collado (894 m). En el mismo collado buscamos una senda que se dirige al NE primero y luego al N para bordear el macizo de Anboto y llevarnos de nuevo a Amezola. La senda está bien marcada y no tiene pérdida. Como referencia, al principio atraviesa una zona de hayas donde hay algunas caídas. Más adelante, la senda pasa por debajo de los paredones de Anboto que miran al este y desciende, definitivamente, hacia Arrazola por trazado con mucha piedra y zarza y no muy claro, aunque de vez en cuando se ven marcas blancas y amarillas de PR.



SOILA Y LA MUELA DESDE CORRES: IZKI



Dejamos el coche en el aparcamiento de Corres (680 m). El recorrido comienza al lado del edificio del parque y coincide, al principio, con la senda de El Agin. Sube unos metros con dirección norte y luego gira al este, dejando la pista, y entrando en una senda que atraviesa un bosque de robles. Más adelante sale a terreno despejado, aunque, poblado de enebros y bojes. Vamos ganando altura hasta alcanzar el collado del Avellanedo (940 m), desde donde vemos el cordal de Soila. Recorremos (S) todo el cordal, siendo unos 800 m hasta la cumbre. Antes de llegar al buzón pasamos junto al Ojo de Soila un curioso agujero en la arista. Soila cima (989 m).

Volvemos por el mismo camino al collado y comenzamos el descenso de la cara sur. En un principio, la senda recorre una ladera bastante escarpada, hasta el punto que hay colocadas unas cuerdas para ayudar al destrepe de algún tramo. El camino no es cómodo, pero es evidente. Poco a poco se suaviza y el arbolado domina el paisaje. Pasamos junto a una gran haya y más adelante junto a un magnífico tejo declarado “árbol singular”. Continuamos descendiendo entre hayas (E) hasta encontrar la senda Antiñana, donde giramos a la derecha (SO). Más adelante, encontramos en un desvío a la izquierda (O), la senda Bujanda, que sigue el cauce del rio Korres, y nos conduce hasta el embalse de Aranbalza.

Después de atravesar el embalse por el muro, cogemos a nuestra la derecha unas trazas de senda poco claras, pero rápidamente comenzamos a ascender (S) por una pedrera bien señalizada con hitos. Sin perder la dirección pasamos a terreno abierto y avanzamos pegados al precipicio, con unas vistas inmejorables de Soila. Más arriba, siguiendo la senda, nos vamos al oeste y en un punto nos salimos a la izquierda  para alcanzar el collado de Villanueva (843 m) en pleno bosque. Subimos (S) por un hayedo bien frondoso y por fin, llegamos al collado de La Casilla (960 m) entre La Muela y El Santo. Nos dirigimos SO para remontar la última loma y llegar a la cima de La Muela (1048 m). Desde la cima podemos contemplar San Roman de Campezo y, al fondo, Sierra de Cantabria.

Descendemos por el mismo camino hasta el collado de Villanueva (N) y a partir de aquí continuamos por la senda  (N) hasta llegar a Corres.




LUSTOU DESDE RIOUMAJOU




Partimos desde la zona de acampada de Rioumajou (1380 m), a 12km de St Lary. Tomamos la pista que entra en el valle de Péguére. Después de recorrer 1,5 km llegamos a un puente de hormigón sobre el arroyo Péguére. Justo antes de pasar el puente una senda nace a su izquierda y avanza unos metros hasta llegar al punto de encuentro entre el arroyo Péguére y el arroyo La Piarre. Entonces giramos a la izquierda y atravesamos el arroyo La Pierre para comenzar a remontarlo (NNE) por su margen izquierda (visto desde su nacimiento). En un primer momento pasamos por un magnífico bosque de pinos y abetos, mientras la cuesta se iba empinando. Así alcanzamos la cota de 1800 m donde giramos a la derecha (E) para seguir pegados al curso del arroyo La Pierre, en este tramo el arroyo salta en cascada creando una ambiente muy alpino. En la cota de 2100 m encontramos un refugio sin guarda, donde descansamos y repusimos fuerzas. Continuamos, manteniendo la dirección y siguiendo la senda y los hitos que nos acompañaron todo el recorrido. Así nos colocamos debajo de las paredes del Pic de Lustou. En este punto aparecen varias posibilidades: A) a la izquierda (N) para subir al collado de Lustou y luego dirigirse (SE) a la cresta cimera o B) a la derecha (SE) y luego subir por unas pedreras (NE) que nos colocan directamente en la cresta. Nosotros, siguiendo una senda, cogimos la segunda opción. Con dirección SE alcanzamos la cota de 2600 m, entonces giramos a la izquierda (NE) para entrar en una pedrera, bien señalizada, que nos subió al hombro de la montaña. Luego solo nos quedaba (SE) la cresta final, un tanto aérea pero fácil. Pic de Lustou (3023 m).

Para volver cogimos la ruta que pasa cerca del collado de Lustou, pero luego sigue por el mismo camino de subida.


CIRCO DE ALTO CAMPOO: EL CORDEL, IJAR, CUENCAGEN, EL CUETO DE LA HORCADA, BÓVEDA, CORNÓN, TRES MARES Y CUCHILLÓN.




Aparcamos el coche en el parking del Albergue de la Juventud en Brañavieja (1640 m). A la izquierda  del Albergue sale una pista (NO) que en pocos metros gira bruscamente hacia el NE. Recorre la zona baja de las laderas del Cueto de La Horcada, Cuencagen e Ijar para acabar en el circo de Cuencaguen donde encontramos un refugio sin guarda pero en buen estado. A la derecha del circo vimos El Cordel. Nos dirigimos NE al collado que separa Ijar de El Cordel elevándonos por las laderas herbosas a la izquierda de unos paredones calizos situados a los pies de El Cordel. Nos situamos por encima de los paredones y con dirección SE subimos la empinada cuesta hasta la cima (2063 m).
Volvimos al collado, subimos (NO) hasta la cima de Ijan (2080 m) y continuamos (O) por la arista siguiendo la senda. Encadenamos varias cimas Cuencaguen (2050 m), Cueto de la Horcada (211 m) y algunos promontorios sin nombre en los mapas. La senda se mete en la cara norte de la sierra del Cordel y pasa por encima de una zona con fuerte caída conocida como el “paso de la muerte”, está equipado con cuerdas pero es un tanto exagerado. Al menos en verano no es necesario en absoluto. Una vez superado el paso, en breve llegamos al Bóveda (2067 m) y más adelante al Cornón (2120 m). Aquí finaliza la travesía de la sierra del Cordel. Durante el recorrido hemos podido disfrutar y unas magníficas vistas hacia el norte, Peña Sagra y Picos de Europa. Sin embargo, hacia el sur el paisaje de las pistas de esquís de Alto Campoo, coronadas con el Cuchillon y Tres Mares, era bastante desolador. Además de quedar las pistas desnudas, como cicatrices en el paisaje, había obras, con maquinaria pesada, ampliándolas y adecuándolas para la temporada de invierno.
Desde Cornón bajamos (SO) hasta el mirador de la Fuente del Chivo (2050 m). Manteniendo la dirección recorrimos la pista que nos llevó hasta la cima de Tres Mares (2100 m). Hacia el oeste estaba Peña Labra, aunque asequible decidimos continuar hacia el Cuchillón. Seguimos unos metros SE, pasamos por un promontorio con una cruz solitaria y encontramos el precipicio que nos obligó a descender hacia el Norte. Una línea de hitos marca el camino hasta encontrar el paso que permite descender el corte y coger una senda. La senda sube (S) y finaliza en el cordal que nos llevará hasta el Cuchillón. Al llegar al cordal el camino no es claro, hitos y trazos de senda marcan varias direcciones, pero todas son fáciles. En seguida aparece con claridad una senda que avanza por la cara sur del cuchillón y desemboca en la cima (2160 m).
Descendimos  (SO) a las pistas de esquí y luego, por la carretera volvimos, a Brañavieja.





CURAVACAS POR EL CALLEJO GRANDE




Salimos de Vidrieros (1326 m) por el camino de Valdenievas (NO). En pocos metros encontramos el punto donde se juntan el arroyo Valdenievas y el arroyo Cabriles. Giramos a nuestra derecha por una pista que remonta el arroyo Cabriles (N). La pista se convierte senda y recorre el lado derecho del arroyo, según se desciende y desemboca en la majada de Cabriles (1530 m). A partir de aquí nos elevamos por una empinadísima cuesta formadas por pedreras conocidas como “La Pedrera”. Seguimos (N) para entrar en el “Callejo Grande”, la senda nos lleva un poco a la izquierda para que no nos dirijamos al collado del hospital, debajo del Risco del Hospital. Superamos una pared con una pequeña trepada sencilla que finaliza en un paso estrecho ya en la arista cimera. Solo nos quedan los últimos metros (SO) para alcanzar la cima (2524m).


PEÑA REMOÑA Y LAS PEÑAS DE CIFUENTES.






Antes que nada quiero decir que el track de GPS no llega a Peña Remoña. Después de subir a la Torre de Alcacero dejamos las mochilas para acercarnos más cómodos  a Peña Remoña. Olvidé coger el GPS. Pero realmente no es un problema porque la senda es evidentísima.

Dejamos el coche en los aparcamientos de Fuente De (1100 m) y nos dirigimos (NO) a la canal de los Tornos de Liordes o canal del Embudo para alcanzar el collado de Liordes (1900 m), en la entrada a la Vega de Liordes. Unos pocos metros más adelante llegamos a los restos de antiguas instalaciones mineras. Hacia el sur tenemos la muralla de Peña Remoña y Torre de Alcacero y hacia el norte las paredes de La Padiorna. Desde los restos mineros nos adentramos en las laderas de Peña Remoña (SO), siguiendo hitos a través de la roca caliza, hasta alcanzar una diagonal herbosa que nos eleva (SE) a los pies de la Torre de Alcacero oriental y Peña Remoña. Primero coronamos La Torre de Alcacero Este (2247 m) y después seguimos (E) la divisoria hasta llegar a una brecha donde subimos, por su derecha, una pequeña chimenea que nos da acceso al filo y la cima de Peña Remoña ( 2245 m).
Volvimos sobre nuestros pasos y desde la Torre de Alcacero Este continuamos recorriendo la cresta de las peñas de Cifuentes con dirección oeste. Primero encontramos unos torreones donde tuvimos que trepar (I+) para alcanzar su cota cimera, La Torre de Alcacero central. Más adelante subimos un promontorio coronado con una cruz y un buzón, La Torre de Alcancero oeste (2229 m).
Sin abandonar la dirección (O) ni la divisoria accedimos al siguiente promontorio Peña Regaliz Este (2221 m). Descendimos siguiendo la arista, con cuidado y usando las manos en algún momento, hasta una pequeña campa cerrada en el lado de Liordes por una elevación con forma de medialuna tumbada, Peña Regaliz central (2196 m). La subimos trepando por su lado norte y la recorrimos hacia el sur alcanzando un collado con bajada a la Vega de Liordes. Nosotros continuamos por la cresta, superando un paso de IIº justo en el collado, para trepar a Peña Regaliz Oeste (2205 m). El paso es un murete un poco expuesto donde hay que buscar las presas. Seguimos unos metros por la divisoria, alcanzamos otro colladito, también con bajada a la vega de Liordes, avanzamos unos metros más y la arista se complicó demasiado por lo que retrocedimos al colladito. Dese aquí iniciamos el descenso a la Vega de Liordes (N) pero enseguida nos desviamos (O), siguiendo una senda, pasando por debajo de las paredes más occidentales de Peña Regaliz, para llegar al collado que separa Peña Regaliz de Tiro Pedabejo.
Subimos (O) Tiro Pedabejo (2189 m) en cómoda ascensión y volvimos al collado. Siguiendo la senda e hitos descendimos unos metros (N), luego giramos a la izquierda (O) y llegamos al collado de la canal de Pedabejo (2020 m). Pero quiero resaltar que los hitos nos condujeron a un punto donde aparentemente no hay paso, pero se supera con un pequeño destrepe, justo antes de alcanzar el collado de la canal. Luego descendimos por la canal de Pedabejo (S) contemplando las impresionantes paredes de las peñas de Cifuentes en su cara sur. Pasamos por la majada de Pedabejo (SE), donde una magnífica fuente nos sació la sed. Más adelante conectamos con una pista que nos llevo directamente, primero E y luego N, a Fuente De.