PEÑA ESPATA O A RALLA Y CORDAL DE BACÚN






Este recorrido supuso la segunda parte de un fin de semana en torno a la Colladareta. Después de pasar la noche del sábado en el refugio del Cubilar de Espata nos dispusimos a recorrer las cimas de Peña Espata o A Ralla y el cordal de Bacún con sus dos cimas, Bacún norte y Bacún sur, para bajar después por la selva de Vilanua al pueblo.


Salimos del refugio del Cubilar de Espata (1680 m) hacia Peña Espata . Con dirección Sureste atravesamos el arroyo de Bozuelo y remontamos las empinadas cuestas que nos condujeron hasta el collado que separa Espata de Bacún norte. Encontramos algo de nieve pero sin problemas. Una vez en el collado giramos a la izquierda, Noreste, para remontar las lomas finales de Espata. Luego, con dirección Este, recorrimos la cresta rocosa hasta alcanzar la cima (2.200 m). Las figuras de Collarada y Collaradeta inundan el paisaje.


Volvimos al collado, cogimos Sur y algo Oeste y subimos la loma pedregosa y herbosa de Bacún Norte (2.190 m). Desde aquí con rumbo Suroeste recorrimos el largo cordal herboso que nos condujo hasta Bacún sur (2.115 m).


Para descender hacia Vilanua cambiamos de rumbo. Durante unos 300 metros nos dirigimos al Noroeste para enlazar con el cordal que baja atravesando el bosque de pinos. Una vez en el bosque una clarísima senda, Suroeste primero y luego oeste, nos ayudó a descender hasta que encontramos una pista que marca un zig-zag muy cerrado. Continuamos por la pista unos metros hasta que unos troncos cortarón el paso, pero a la izquierda los hitos indicaban la continuación del camino. Salimos del bosque, recorrimos unas campas, ya en la parte baja del recorrido, y dirigiéndonos al norte llegamos a la estación de Vilanua. En pocos minuto en el pueblo. En total tardamos unas 5 horas.




COLLADARETA DESDE VILANUA




 Desde Vilanua subimos Collaradeta por su vertiente oeste y  descendimos por la este. Pasamos noche en Cubilar de Espata y al día siguiente regresamos a Vilanua por el cordal de Bacún. En esta  comunicación describo el recorrido del primer día "Collaradeta". Punta A Ralla o Espata y cordal de Bacún en la siguiente.


Un largo recorrido con 1760 metros de desnivel.
Comenzamos la marcha en Vilanua (960 m). Nos dirigimos (Norte) hacia el albergue juvenil “Santa Maria del Pilar” donde cambiamos de rumbo hacia el este, y comenzamos a ascencer por una carretera asfaltada. A unos 700 m encontramos señalada la ruta de “La fuente del Paco” que tomamos. Se trata de una senda que atraviesa el bosque umbrío de abetos y pinos rojos, muy bien marcada con señales verdes y amarillas. Primero nos dirige hacia el sur y luego, definitivamente, hacia el noreste para llegar a la fuente del Paco, un lugar para tomar un trago de agua y llenar la cantimplora. Más adelante, sin perder la orientación, por senda señalizada con hitos y marcas, alcanzamos el refugio del Cubilar de Espata (1680 m) con una magnífica fuente y abrevadero. Aquí descansamos durante un rato largo, porque subimos cargados con sacos, esterillas y comida para la cena ya que nuestra pretensión era pasar la noche en el refugio, y así fue.


Una vez descargadas las mochilas de lo que era prescindible para alcanzar la cima continuamos subiendo. Desde el refugio nos dirigimos hacia el noroeste, unos 500 metros, por senda trazada y marcada con hitos. Después viramos al norte para remontar un tramo muy empinado, la muralla, que poco a poco va suavizándose. Luego, en terreno pedregoso, con rumbo noreste, continuamos por el paso de Abete hasta colocarnos debajo de la cara sureste de Collarada y la cara noroeste de la Collaradeta. Algo más arriba, a la izquierda, teníamos el collado de IP (2565 m) que separa la Collarada del Fraile, pero continuamos subiendo (Este) para acercarnos al collado (2673 m) que separa Fraile de Colladareta. Antes de alcanzarlo torcimos a la derecha y en unos minutos alcanzamos la loma de la cara norte de la Colladareta. Ahora con dirección sur y en menos de nada, pisamos la cima (2729 m). Tardamos 6 horas de ascensión desde Vilanua, sin contar el tiempo que paramos en el refugio. Sólo encontramos nieve abundante en el tramo final, a partir de la cota de 2300 m, más o menos.


Las imágenes del Collarada, Collaradeta y alrededores, en todo el recorrido, fueron soberbias, pero la sorpresa estaba en la cima. El pirineo sin más: al fondo Partacua, Cilindro de Marmoré, Soum de Ramond, Perdido, Macizo de Vignemale, Garmo Negro, Infiernos, Gran Facha, Balaitus, Frondiellas y Palas, y en primer plano La Pala de Alcañiz, La Pala de IP y Peña Escarra


Si para subir recorrimos los barrancos de la izquierda de Colladareta vista desde el refugio del Cubilar de Espata, para bajar descendimos los barrancos de la derecha, de esta forma completamos una ruta circular. Volvimos hasta el collado entre El Fraile y Colladareta. Nos orientamos hacia Peña Nebera (Este). Descendimos hasta colocarnos encima de una palas nevadas, muy inclinadas, que miran al sur y algo al oeste, hacia el Cubilar de Marañan. En este lado la nieve era más abundante. Encaramos el descenso con sumo cuidado y crampones por la inclinación de las rampas y por un hielo poco fiable debajo de la nieve. La impresionante cara norte de Collaradeta presidió el descenso. Llegamos a una zona con aspecto kárstico y laberíntico donde tuvimos que desplazarnos a la derecha hasta encontrar el arroyo que baja del Cubilar de los Buelles donde encontramos hitos. Continuamos para desembocar en el barranco de Vilanua o Bozuelo, al lado de unas cabañas derruidas. Este barranco baja desde el collado Marañan, debajo de Punta Espata. Sólo nos quedaba seguir su curso (Oeste), unos 800 metros, para llegar al refugio del Cubilar de Espata.
 Algún descerebrado durmió a la intemperie en sacos y fundas vivac, para ver la noche estrellada, y amaneció envuelto en escarcha. Pero como decía aquel “la sarna con gusto no pica” y hay paisajes que no se ven todos los días.
Al día siguiente volvimos a Vilanua por el cordal de Bacún después de subir Punta A Ralla o Espata.


 
 

POR EL BARRANCO DE GAMUETA


Salimos de la fuente de los clérigos (1296m), antes de llegar al refugio de Linza. Tomamos dirección E para internarnos en el barranco de Gamueta. Recorrimos las amplias campas y fuimos ganado altura poco a poco, según nos acercabamos al hayedo que nos dió entrada a la parte más angosta del barranco. Desde el hayedo  divisamos el Chinebral de Gamueta y un poco más a la derecha Los Mallos de la Gorreta, Ansotiello y el collado que les separa. Seguimos, SE,  y alcanzamos la cota de 1660m a la altura del refugio de Gamueta, una cabaña pastoril. Descendimos unos metros y entramos en una planicie muy llamativa.


De nuevo con dirección E y un poco N nos acercamos a los pies de los Mallos de la Gorreta. Ya la nieve dominaba el paisaje, estabamos a 1900 m, y tuvimos que ponernos los crampones. A nuestra derecha se levantaban los muros de Ansotiello y Mallos de la Gorreta y por la izquierda descendían las laderas de Chinebral, la Foya y Gorreta Norte. Enfrente teníamos el collado de Gamueta que separa la Gorreta de los Gabachos (derecha) de la Gorreta Norte (izquierda).  


A pesar de que el tiempo no acompañaba decidimos avanzar un rato más. Cogimos la canal del collado por su lado izquierdo remontando las palas nevadas que suben a la Gorreta norte. No sin algún apuro, provocado por la nieve dura y la verticalidad de la ladera, alcanzamos la cota de 2220 m y decidimos volver. Nos faltaron unos pocos metros para alcanzar la cima de la Gorreta norte, pero se nos echaba la tarde encima y el tiempo se torcía.
Si descontamos el tramo final de ascenso al collado, el recorrido se puede considerar una buena ruta de senderismo para cualquier época del año.




EN LA SIERRA DE HORNIJA. PEÑA ROCIAS Y LA PORRA DE MORTILLANO DESDE ARREDONDO.




Un recorrido circular por la sierra de Hornija. Desde Arredondo subimos Peña Rocías, luego a la Porra de Mortillano y después descendimos a Asón. Volvimos a Arredondo por la margen derecha del río Asón siguiendo una vieja pista que une las dos localidades.










Aparcamos al lado del centro ictiológico de Arredondo (169 m), muy cerca del río, justo en la entrada del pueblo según se llega desde Ramales. Iniciamos el recorrido atravesando el puente sobre el río para coger la carretera que sube al barrio de Rocías. Rápidamente salvamos desnivel y en media hora llegamos al barrio (400 m). Ya estaban delante las empinadas laderas de la sierra de Hornija coronadas por castillos calizos. Nos liamos un poco para salir del barrio y situarnos en las laderas. Pero, con un poco de paciencia, desde la última casa nos dirigimos campo a través, con dirección Sureste,  hasta colocarnos debajo de la canal de Cantiscuela. Sin perder la orientación,  remontamos esta canal. Una empinada y larguísima cuesta herbosa, con brena alta, que asciende 850 m de desnivel y acaba en el collado del mismo nombre a 1245 m de altitud. En su ascensión, sobre todo en la parte alta, pudimos contemplar y fotografiar las laderas de los Altos de Asón dominadas por el Porracolina.


 Una vez en el collado de Cantiscuela tenemos de frente el Hoyo de Cantiscuela, una gran dolina que separa Peña Rocías del bloque de la Porra de Mortillano. Desde el collado bordeamos el hoyo por su izquierda, por el este. Nos acercamos al roquedo hasta encontrar una entrada que nos permitió ascender por el Kars, con dirección norte, más o menos, hasta la cima de Peña Rocías. Este tramo del Kars no tiene una senda evidente, hay alguna marca y algún hito, pero tuvimos que buscar el trazado más cómodo entre afiladas rocas calizas. El paisaje de la cima es impresionante, sobre todo la costa, donde se puede ver Santander, Laredo, Castro Urdiales y, en un día despejado, hasta el Abra.










Volvimos por el mismo camino hasta situarnos de nuevo encima del hoyo. Ahora le bordeamos dirigiéndonos hacia el suroeste, izquierda, acercándonos a los porros. Antes de llegar a la  Porra de Mortillano tenemos que pasar al lado de tres porros, porras o porrus que son unas elevaciones calcáreas de entre 20 y 50 metros. Justo al salir del hoyo encontramos el primero. Pasamos por su izquierda, sin subir a su cima. No hay marcas claras, algún hito y el terreno es el propio de un de una zona kárstica, con rocas calcáreas escondidas entre la hierba alta y a veces tapando algún agujero. Por lo tanto, anduvimos con cuidado, aunque no pudimos evitar más de un golpe en las espinillas. Los otros dos porros también los pasamos por su base, pero por el lado derecho. El segundo tiene un menhir gigante, muy característico, conocido como El Fraile.


Superados los porros seguimos un poco más hacia el sur por una senda bastante clara, con la idea de franquear el murallón de Mortillano, hasta que una entrada nos permitió virar a norte y alcanzar la cima.


Para volver decidimos descender directamente a Asón. Se trata de un descenso muy empinado pero bastante practicable, aunque exige mucho cuidado. Son laderas de hierba alta, brena, que resbalan, sobre todo los días húmedos, y desembocan en cortados y precipicios que escalonan toda la fachada del monte. En nuestro caso, el día se cerró antes de llegar a la cima, por lo cual bajamos extremando las precauciones.
Después de dejar atrás el roquedo de la cima cogimos dirección oeste. Bordeamos un hoyo y al dejarlo atrás viramos a norte. Seguimos bajando hasta que superamos la zona de cortados y pudimos girar al oeste. Ya sólo nos quedaba la larguísima cuesta que desciende hasta Asón en la que el montañero o la montañera traza el recorrido a su conveniencia. Insisto en las dificultades de orientación que tiene este tramo. Es fácil desviarse y acabar encima de un precipicio, lo que supondría tener que remontar de nuevo lo bajado. Nosotros nos ayudamos de un GPS.


Desde Asón a Arredondo hay unos 4 Km, los recorrimos por la margen derecha del río, donde transcurre un recorrido de senderismo “senda fluvial” ofreciendo unos parajes de mucha belleza. En fin, un cansado pero magnífico día de montaña.



El Pierzu





Desde Beleño cogemos la carretera a Puente Vidosa. Paramos en el collado de LLomena desde donde iniciamos la marcha, pero antes fotografiamos la panorámica del Cornión que tenemos hacia el este. Con dirección noroeste recorremos una pista amplia que se dirige al cordal del Pierzu.  Según nos acercamos una señal nos indica que salgamos de la pista. Comenzamos a  ascender la  ladera herbosa y pedregosa que nos sitúa en misma cresta. 




En pocos minutos alcanzamos la majada de Cerboes con sus cabañas, algunos caballos y su entorno pastoril , de verdad un rincón para recordar. Ya, algo antes de llegar a Cerboes, habíamos tomado dirección norte. Ahora lo mantenemos salvando los escalones de la cresta que nos conducen primero al Cantu Las Fuentes y luego a la cima con su hito geodésico y su buzón metálico. Desde la cima, mirando al sur y al este, contemplamos y fotografiamos el Cornión, Collau Zorru, Tiatordos , Maciedome, Peña Ten, Peleñes,  montes de Manpodre. Volvimos por el mismo camino. Un paseo de mañana.




PEÑA KARRIA O GOBEA



EUSKERA


Peña Karria es una gran roca afilada encima de Arroyo de San Zadornil. Se trepa por una chimenea a la cresta y luego ésta se recorre hasta la cima.



Partimos de Arroyo de San Zadornil. Con dirección NE descendemos hasta el arroyo de Paules que lo atravesamos. Después de pasar un vallado por una puerta de madera el camino cambia de rumbo NO y se adentra en un bosque de robles . Lo recorremos NO por una senda muy evidente que primero sube con suavidad para empinarse marcadamente al final. Este tramo final además de inclinado tiene un piso resbaladizo. Llegamos a las pedreras cercanas a la pared y sin perder la orientación nos dirigimos a la brecha por donde ascenderemos. En pocos minutos nos encontramos con una flecha roja y  la sirga que nos asegura en los primeros pasos escarpados y nos sitúa directamente debajo de la chimenea.


Se sube con facilidad si nos ayudamos de la cadena y los clavos, pero si decidimos prescindir de ellos entonces la trepada es más difícil (PD) III. Ya sólo nos queda avanzar por la cresta SE siguiendo el sendero para llegar a la cima coronada con una estela y un tamboril con txistu que hace de buzón.



Bajamos de la cresta con rapel  por donde subimos.




EL PICU ZORRU O COLLAU ZORRU





En el concejo de Ponga (Asturias), encajonados en valles  escavados por las riegas que vienen desde las montañas como Maciedome, Tiatordo o el mismo Picu Zorru, se encuentran Sofrefoz y Beleño las aldeas de referencia en la excursión de esta semana.
Encontramos alojamiento en la Casa de Aldea Coviella en Sofrefoz, donde nos atendió Umberto y donde estuvimos muy a gusto.
 Nuestro objetivo fue ascender a Collau Zorru y volver luego a Sobrefoz, lo conseguimos. Nos desplazamos con el coche desde Sobrefoz hasta el puente sobre la Riega Ameu (600m) , muy cerca de Beleño. Aquí mismo iniciamos la marcha cogiendo dirección SE y siguiendo una senda evidente que salva altura con facilidad. Avanzamos entre robles, hayas, acebos, prados y alguna cabaña y pudimos disfrutar de una panorámica sobresaliente de Beleño y El Pierzu con las primeras luces de la mañana.
Según ascendíamos, a nuestra derecha,  aparecieron las paredes del Pico Recuenco que presidieron la subida hasta que llegamos a la majada de “Las LLampes” (1.300m). En esta amplia campa se pueden contemplar los restos de varias cabañas desperdigadas por toda su extensión.
Ahora nos dirigimos (Oeste) al collado de Caldes al pie del  Pico Recuenco. Nada más llegar continuamos (Este) cresteando las lomitas que tenemos en el camino hasta meternos (Sur)en un bosque, conocido como Los Cepos, por una senda que nos conduce hasta el collado Pumarín (1512m), debajo de la cara norte del Pico Luengo.  Mantenemos la dirección sur mientras atravesamos las laderas del Pico Luengo hasta traspasar su espolón Sureste, donde tomamos dirección Oeste para colocarnos en la base del Valle Antiguo.
 Ya, sólo tenemos que remontar la empinadísima campa que asciende hasta la cima. Lo normal es remontarla por la derecha hasta el collado Barboli (1730m) que separa El Luengo del Collau Zorru. Después, mirando al sur, se remonta el último tramo que nos deja en la cima de Collau Zorru (1841m). También se puede subir directamente por la vaguada central, como aparece en el track del Gps; y por la izquierda del Valle, siendo por aquí el trazo más amable, menos empinado. Por destacar alguna de las cimas que nos rodean, diría Maciedome, Tiatordos, Macizo occidental de Picos con Peña Santa de Castilla a la cabeza, Peña Ten, Peleñes, Manpodre
No volvimos por donde subimos. Descendimos por el sur hasta el collado Saeta y desde aquí, hacia el oeste, atravesando una zona con vegetación tupida, llegamos al collau Charcu. Seguimos bajando, a la derecha tenemos el largo espolón oeste del Picu Zorru y en el paraje destacan los acebos con sus bolas rojas. Llegamos a una zona de campas llamada Fana, donde encontramos alguna cabaña derruida y un abrevadero. Siempre hacia el oeste, más o menos, cogimos una senda poco evidente que nos condujo hacia unas paredes de piedra caliza. Aunque tenga el aspecto de muro infranqueable, la senda marca un itinerario que desciende la pared sin problemas. Luego atravesamos las campas que nos separan de la carretera. Una vez en ésta, la seguimos  hasta Sobrefoz.